El Senado de Chile aprobó, a solicitud del gobierno, extender por un año más la permanencia de tropas, policías y medios militares de su país en Haití, en el marco de en la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas (MINUSTAH).
La mayoría de los legisladores consideró que era necesario mantener a los efectivos en esa isla caribeña por razones humanitarias.
Esta es la duodécima vez en que el Senado aprueban la solicitud del presidente Sebastián Piñera para que las tropas y policies, que están en Haití desde 2004, permanezcan en esa nación para colaborar con su seguridad interna.
No obstante, el Senado pidió al gobierno un informe que permita conocer cómo el aporte de Chile puede cambiarse "pues la idea es cambiar el futuro de la misión, desde lo militar a lo civil", de modo de contribuir con el desarrollo de Haití, con vistas a definir a un horizonte de salida.
En total, el contigente chileno lo forman unos 500 efectivos.
Por ello, se acordó solicitor a la Cancillería un informe donde señale alternativas de cooperación de Chile hacia la isla y comenzar un retiro progresivo de los militares.
El Senado insistió en fijar un cronograma coordinado y gradual de retiro de tropas chilenas de Haití a fin de no eternizar la presencia internacional, en línea con lo expresado por otros países de América Latina.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, el senador opositor Ignacio Walker explicó que producto de un acuerdo, se redujo en 34 el número de integrantes chilenos del batallón Chile, los cuales que fueron reemplazados por soldados salvadoreños.
Señaló que la permanencia en Haití de las tropas chilenas tiene un costo neto de 24 millones de dólares al año al fisco chileno.
Su colega oficialista, Juan Antonio Coloma valoró positivamente la labor de los militares chilenos y el aporte que han hecho a la estabilización de Haití, pero manifestó que "lamentablemente los informes señalan que los objetivos diseñados en un principio no han funcionado y ha habido una suerte de estancamiento".
Añadió que tiene la convicción de que jamás se debe abandonar a Haití, pero estima que la manera de hacerlo no es manteniendo la misma forma, pues se debe hacer un giro en la forma de ver a ese país y de colaborar con la nueva institucionalidad.
Por último, el también senador oficialista Víctor Pérez dijo que si bien las fuerzas chilenas han actuado de manera brillante "cabe preguntarse si lo que requiere ese país es sólo una respuesta militar".