Una enfermera de la provincia de Guizhou, en el suroeste de China, fue despedida por cortar el rostro de un paciente de dos años en el centro de cuidados intensivos de un hospital local, dijeron hoy autoridades locales de salud.
Las autoridades provinciales de salud emprendieron una investigación en respuesta a la indignación pública provocada por los informes de los medios locales en los que se indicó que la enfermera cortó siete veces el rostro de un niño que sufría cardiopatía congénita, luego de haber sido sometido a una intervención quirúrgica, y que el niño murió al día siguiente.
Los devastadores cortes no fueron realizados con la intención de despertar al niño de la cirugía y que la acción viola seriamente las normas de enfermería y refleja la pérdida de ética laboral del personal médico, indicó la oficina provincial de salud en una declaración.
El encargado de la unidad de cuidados intensivos del Hospital Provincial Popular de Guizhou fue suspendido y la enfermera en jefe fue removida de su puesto, agregó la declaración.
En una nota publicada hoy, el hospital se disculpó públicamente ante los familiares del niño muerto y ante el público general por la grave violación de regulaciones hospitalarias y por la pérdida de ética laboral.
El jueves, el hospital llegó a un acuerdo con los familiares del niño muerto, dijo la oficina sin proporcionar más detalles.