El gobierno del presidente Evo Morales instruyó hoy la ejecución de descuentos a los trabajadores que paralizan de manera "ilegal" actividades por una huelga convocada por la Central Obrera Boliviana (COB), que este viernes cumplió 12 días para exigir mejores pensiones.
La decisión fue adoptada por el Ministerio de Trabajo y deberá ser aplicada por cada empresa e institución afectada por el conflicto laboral.
El director nacional de Trabajo, José López, informó que el Ministerio de Trabajo declaró que la medida de protesta que lleva adelante la central de trabajadores de Bolivia es ilegal y en consecuencia susceptible de descuentos.
Precisó que se evalúan los alcances legales y sociales para aplicar los despidos por seis días continuos de ausencia laboral.
Pero los trabajadores retomaron nuevas acciones de presión. Una vez más, La Paz, donde se asienta el gobierno, amaneció colapsada por marchas y bloqueos, mientras que el diálogo se mantiene en cuarto intermedio.
La COB instruyó a sus bases para que radicalicen las medidas de presión en demanda de que el gobierno de Morales mejore su última propuesta en relación a la Ley de Pensiones, de la que también exige la revisión de 30 artículos.
Tras una reunión de los trabajadores que se prolongó hasta la madrugada de este viernes, la COB también rechazó un llamado a movilizaciones sociales hecho por el presidente Morales, informó uno de los dirigentes de la COB, José Luis Delgado.
La organización laboral, que anunció la masificación de bloqueos y huelgas que se realizan desde el 6 de mayo, pide una jubilación con el 70 por ciento del salario, calculada asimismo con base en los últimos 24 pagos.
Morales convocó el jueves a la población a organizarse y movilizarse para defender la democracia y el proceso de cambio ante los bloqueos de caminos y protestas de los sectores afiliados a la COB.