(SPANISH.CHINA.ORG.CN) – Una doctora brasileña del Hospital Evangélico de Curitiba (sur), acusada de matar a siete pacientes para tener camas disponibles en cuidados intensivos, podría ser también la responsable del fallecimiento de al menos 300 personas, informó el Ministerio de Sanidad de Brasil.
Las investigaciones llevadas a cabo por las autoridades sanitarias del país sudamericano apuntan a que la médico Virginia Soares de Souza y otros siete miembros de su equipo habrían administrado relajantes musculares y reducido el suministro de oxígeno a los enfermos, provocándoles la muerte por asfixia.
“Tenemos más de 20 casos establecidos, estamos investigando alrededor de 300”, reveló Mario Lobato, jefe del equipo de investigación del caso, quien aseguró que se revisarán los informes de los 1.700 fallecimientos registrados en el hospital durante los siete años en los que De Souza dirigió la unidad de cuidados intensivos.
En algunos casos, la doctora, añadió Lobato, dio instrucciones por teléfono para que los otros miembros de su equipo, tres doctores, tres enfermeras y un psicoterapeuta, pusieran fin a la vida de los pacientes.
El abogado de De Souza, Elías Mattar Assad, ha subrayado que no hay pruebas de asesinato contra su defendida, detenida en febrero pasado, y ha asegurado que la misma demostrará su inocencia durante el proceso.