EL CAIRO, 5 may (Xinhua) -- El ex jefe del ejército y candidato presidencial egipcio Abdel Fattah al-Sisi dijo hoy que no habrá ningún futuro para el grupo de la Hermandad Musulmana si él gana las próximas elecciones presidenciales.
"No habrá nada llamado Hermandad Musulmana durante mi periodo presidencial", dijo Al-Sisi cuando se le preguntó si votar por él significaría el fin del grupo.
El movimiento islamista, al que pertenece el destituido presidente Mohamed Morsi, se encuentra actualmente en la lista negra de la dirigencia provisional del país que lo calificó de "organización terrorista". Morsi fue destituido por el ejército de Al-Sisi en julio del año pasado en respuesta a protestas masivas realizadas en contra del periodo de un año en el poder de Morsi.
"Es el pueblo egipcio el que ha puesto fin a la Hermandad Musulmana", dijo Al-Sisi en su primera entrevista transmitida hoy por la noche en dos canales de la televisión privada egipcia.
Se espera que Al-Sisi, de 59 años de edad, gane las elecciones presidenciales programadas para el 26 y 27 de mayo en las que el izquierdista Hamdeen Sabahi sería su único rival.
"Una ideología así no puede verse de nuevo en Egipto", dijo Al-Sisi a los dos entrevistadores, y agregó que las violentas confrontaciones adoptadas por el grupo desde la destitución de Morsi demuestran "estupidez política".
Al-Sisi ha gozado de una creciente popularidad y algunos egipcios lo consideran como "un salvador" y un "héroe nacional" debido a las acciones del ejército en contra de los simpatizantes islamistas.
Al-Sisi renunció al ejército a fines de marzo para postularse a la presidencia para, dijo, "satisfacer las demandas de los egipcios".
Por otra parte, el ex jefe del ejército también aseguró que el ejército no gobernará Egipto si él gana la presidencia.
"El ejército no desempeñará ningún papel en el gobierno si yo me convierto en presidente", dijo, y señaló que el ejército "no ha gobernado egipto en los últimos 30 años".
El país árabe más populoso estuvo bajo el dominio de hombre fuerte del ejército, Hosni Mubarak, durante cerca de tres décadas. Mubarak fue depuesto a principios de 2011 por medio de protestas nacionales.
La misión del ejército debe limitarse a salvaguardar al país y a ayudar en el desarrollo social, dijo Al-Sisi, quien agregó que no involucrará al ejército en la política si gana la presidencia.
Al-Sisi negó que haya pensado en la presidencia antes de destituir a Morsi el 3 de julio del año pasado. "No me respetaría a mí mismo si el 3 de julio fuera un plan elaborado por mí para tomar el poder en Egipto", dijo, y reveló que tomó la decisión de postularse para la presidencia a fines de febrero sobre la base de las demandas populares.
En relación con la nueva ley sobre las protestas que prohíbe las manifestaciones sin un permiso de seguridad previo, Al-Sisi dijo que los peligros y los desafíos a los que se enfrenta el país son demasiado serios como para criticar esta ley.
Algunos activistas jóvenes que apoyaron a Al-Sisi en la destitución de Morsi, incluyendo al fundador del Movimiento Juvenil 6 de Abril, recientemente fueron sentenciados a tres años de prisión por protestar por la nueva ley sobre las protestas. Las actividades del movimiento juvenil también fueron prohibidas por medio de una reciente orden de un tribunal.
Durante la entrevista, Al-Sisi reveló que descubrió dos intentos de asesinato en su contra desde la destitución de Morsi calificada por los islamistas como un "golpe militar".
Al-Sisi dijo que una importante personalidad de la Hermandad lo amenazó una semana antes de la destitución de Morsi y dijo que el grupo sería apoyado por militantes de Siria, Libia y Afganistán si el ejército destituía a Morsi.
Sobre su programa presidencial, Al-Sisi dijo que restablecer la seguridad y la estabilidad es su máxima prioridad. También habló sobre proyectos de desarrollo de largo plazo para ampliar la zona habitada de Egipto y minimizar el desempleo, incluyendo proyectos de desarrollo en el Sinaí y en el Corredor del Canal de Suez.
"Mi programa es un sueño realizable", dijo Al-Sisi a los entrevistadores.