Los ministros de Relaciones Exteriores de Brasil, Luiz Alberto Figueiredo, y de Japón, Fumio Kishida, rechazaron este lunes la posiblidad de una acción militar extranjera en Siria y se pronunciaron por buscar una salida política a la crisis que se vive en ese país.
En rueda de prensa conjunta en el Palacio de Itamaraty (sede de la cancillería brasileña), Figueiredo subrayó que una intervención militar complicaría aún más la situación en Oriente Medio.
En el mismo sentido, Fumio Kishida puntualizó que debe haber "una solución negociada y pacífica para el problema".
Los cancilleres señalaron que se debe esperar al resultado del informe imparcial que entregará la misión de la ONU, que visitó en días pasados Siria para investigar las denuncias por uso de armas químicas en el conflicto interno.
Presuntamente, el gobierno sirio realizó hace unos días un ataque contra sus opositores con el uso de armas químicas en la localidad de Al Ghouta, en la periferia de Damasco, provocando la muerte de centenas de personas.
Estados Unidos atribuyó el ataque al gobierno del presidente Bashar Al Assad, pero no presentó pruebas firmes sobre quién hizo uso de esas armas.