BEIJING, 29 oct (Xinhua) -- China pidió hoy martes esfuerzos conjuntos con Australia para proveer un entorno imparcial para las empresas de ambas naciones después de que ese país haya mantenido la prohibición contra la firma china de telecomunicaciones Huawei de construir una banda ancha del país del Pacífico.
"China siempre se ha opuesto a usar la seguridad nacional como excusa para perturbar la cooperación económica y comercial normal entre los dos países", dijo Hua Chunying, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, en una rueda de prensa regular celebrada en Beijing.
"Esperamos que ambos países puedan trabajar juntos para crear condiciones favorables y un entorno justo para que las empresas de ambos lados puedan cooperar sobre la base del respeto mutuo y la igualdad en línea con los principios de la economía de mercado", aclaró Hua a los periodistas.
Australia decidió hoy martes mantener una prohibición publicada por la administración Laboral anterior para evitar que Huawei participara en el programa nacional de banda ancha de internet.
Hua dijo que China y Australia han mantenido contactos estrechos desde que la nueva administración australiana se estableciera en septiembre.
Como países de importancia en la región Asia-Pacífico, China y Australia comparten amplios intereses comunes, indicó la vocera, agregando que corresponde a los intereses esenciales de ambos lados llevar a cabo una cooperación de beneficio mutuo sobre la base de igualdad y respeto recíprocos.
La anterior administración Laboral prohibió a principios del año pasado que Huawei Australia participara en la licitación del proyecto de la Red Nacional de Banda Ancha alegando razones de seguridad. Poco después de eso, Estados Unidos también publicó un informe del Congreso en que acusaba a Huawei y ZTE, otra empresa china de telecomunicaciones, de suponer una amenaza a la seguridad del país norteamericano y en que aconsejaba que se les prohibiera firmar contratos y adquisiones en el país norteamericano.
John Lord, presidente de Huawei Australia, desestimó el informe calificándolo de "proteccionismo", más que seguridad.