El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, admitió hoy que la economía de Chile no está blindada, aunque tiene un manejo fiscal que garantiza tranquilidad ante el recorte de 4,9 a 4,6 por ciento en la expectativa de crecimiento del país en 2013 realizada por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
"Efectivamente, nuestra economía no está blindada y estos riesgos nos pueden afectar. Estamos preparados, gracias a una política fiscal prudente en los últimos años que nos permite tener los ahorros suficientes para poder reaccionar en caso de ser necesario", dijo Larraín sobre la nueva proyección del organismo financiero global.
El FMI corrigió a la baja la proyección de crecimiento para la economía chilena, al ajustarla de 4,9 por ciento, calculada en abril pasado, a 4,6 por ciento.
De acuerdo con el organismo financiero, la caída en los precios del cobre, el principal producto de exportación del país, una menor inversión y un descenso de la demanda interna son los factores que obligan a hacer un nuevo cálculo.
Al respecto, Larraín destacó los resultados macroeconómicos que "han permitido a Chile mantener alta resilencia frente a 'shocks' externos".
El informe del FMI resaltó, sin embargo, la disciplina fiscal de Chile, al destacar los esfuerzos por mantener la responsabilidad fiscal en un contexto difícil, en el cual se ha enfrentado el proceso de reconstrucción y la financiación de nuevos gastos sociales, especialmente en educación.