EL CAIRO, 2 jul (Xinhua) -- El presidente de Egipto, Mohamed Morsi, dijo hoy por la noche que no hay ninguna alternativa a la "legitimidad constitucional" y dijo que permanecerá en el cargo, en medio de la actual división política de su país en donde la oposición y los liberales piden su renuncia.
En un discurso televisado, Morsi dijo que sólo la "legitimidad constitucional" garantizará que no se produzca un conflicto civil y exhortó a los egipcios a no atacar al ejército o a la policía.
Antes del discurso, Morsi pidió a los militares retirar su ultimátum de 48 horas anunciado un día antes y dijo que se apegará a la "legitimidad constitucional".
El presidente "hace un llamado a las fuerzas armadas para que retiren su advertencia y rechaza cualquier dictado interno o externo", se indicó en la página oficial de Twitter de Morsi.
El lunes, el ejército egipcio estableció un plazo de 48 horas para que todas las partes resuelvan la actual crisis política antes de imponer un mapa de ruta supervisado por el ejército para el futuro de Egipto.
En un discurso pronunciado hoy por la noche, que duró cerca de 40 minutos y fue una repetición de sus declaraciones previas, el acosado presidente reiteró que llegó al poder por medio de elecciones presidenciales libres y enfatizó que la "revolución" de 2011 fue pacífica.
El presidente volvió a decir que cometió errores y que algunas cosas se han vuelto más claras luego de su primer año en el cargo, algo que también dijo en su discurso del miércoles pasado pronunciado antes de las protestas del 30 de junio en su contra.
"Quiero que Egipto sea dueño de su propia voluntad, que nadie dicte lo que debe hacer... Hay personas en el extranjero que no quieren que Egipto sea dueño de su propia voluntad. Es fácil sólo escuchar instrucciones", dijo Morsi.
Por otra parte, el presidente acusó a los restos del régimen anterior de bloquear el periodo de transición democrática de Egipto.
"El viejo régimen no quiere democracia. Están habituados a elecciones fraudulentas", dijo Morsi, quien agregó que "no saben lo que es la democracia o la libertad de expresión".
El presidente dijo que le importa mucho que los egipcios no estén divididos. "Seré firme ante cualquiera que derrame su sangre".
Con el puño cerrado, el presidente dijo: "Mi mensaje para todos ustedes, para la oposición, es que defenderé esta legitimidad. No dejen que les roben la revolución, opositores y simpatizantes".