(SPANISH.CHINA.ORG.CN) –La Primer Ministro de Bangladesh reconoció el jueves que la industria textil del país se encuentra plagada de problemas, pero que su gobierno se está moviendo rápidamente para arreglarlos.
Luego de que un edificio de ocho pisos colapsara, cientos perdieran la vida y 2,437 sobrevivientes fueran rescatados de entre los escombros, Sheikh Hasina dijo que “Bangladesh ahora es un lugar con buenas condiciones para las inversiones”
“Sí, existen algunos problemas”, pero añadió que un comité se ha formado para observar la seguridad de los edificios y los trabajadores.
“Este comité enviará sus hallazgos al comité del gabinete y lado a lado, hemos estado intentando hacer nuestro mejor esfuerzo para mejorar la situación”
Hasina también expreso que no siente temor de que las compañías internacionales dejen Bangladesh. Los inversionistas llegan al país, gracias a sus trabajadores y a la obra de mano barata.
Sin embargo, por lo menos una compañía ha salido de Bangladesh, luego de varios accidentes fatales en fábricas del país.
La Walt Disney Company envió una carta en marzo, a sus vendedores y licenciatarios, para pasar la producción fuera de los “países de alto riesgo”, como Bangladesh, a fin de aumentar los estándares de seguridad en su cadena de suministro. Para 2014, Disney detendrá la producción en otros cuatro países: Ecuador, Venezuela, Bielorrusia y Pakistán.
La decisión,hecha desde antes de que el edificio colapsara, fue tomada en noviembre gracias a un incendio en una fábrica en Dhaka, donde 112 personas murieron y otro en septiembre en Pakistán, donde perecieron 262 trabajadores.
Existen sólamente 18 inspectores, responsables de vigilar las condiciones de seguridad en las más de 100, 000 fábricas de prendas, dentro y alrededor de la capital. Hasina comentó al respecto que “no dependemos sólo de esos inspectores”
Antes del colapso del edificio Rana Plaza en la ciudad de Savar, se habían tomado medidas para mejorar las condiciones, dijo ella, citando la aprobación por el Cabinete de una ley laboral que será enviada al parlamento.
Hasina dijo que “en todos lados del mundo pueden ocurrir accidentes y no se puede predecir nada”, lo cual ejemplificó con el desastre ocurrido en una fábrica de fertilizantes en Estados Unidos, donde 14 personas perdieron la vida.
Ella alabó a los oficiales del gobierno por tratar de prevenir a los trabajadores de las cinco fábricas,quienes les pidieron no presentarse a trabajar al edificio el día 24 de abril, fecha en que ocurrió el colapso, luego de que el día anterior aparecieran unas grietas en el mismo. “No es cierto que el gobierno no ha tomado ninguna medida” dijo.
Culpó a los dueños de las cinco fábricas, así como al dueño, Sohel Rana. También cuestionó la insinuación de que sus conexiones políticas podrían proteger a los culpables.
Sohel Rana, se encuentra bajo investigación policíaca en relación con las muertes y sus bienes han sido confiscados. Los protestantes exigen que sea colgado.
“La ley tomará su propio curso” dijo Hasina, “Un criminal es un criminal. Ellos recibirán toda la acción necesaria; eso puedo asegurales. Es nuestra promesa a la gente”
Añadió que, en el caso de“cualquier persona de negocios que cometa cualquier tipo de crimen, nuestro gobierno siempre toma acciones”.
También destacó que las compañías que utilizan los servicios de dichas fábricas, deberían pagar bien a los dueños de las mismas, para que estos a su vez, puedan pagar buenos salarios y vigilar la seguridad de los negocios. Al respecto señala que estas compañías son en parte responsables.
Hasina dijo que “no puede culparse al negocio o a la industria entera por un solo accidente” y añadió que los oficiales de gobierno están a favor del trabajo, habiendo incrementado el salario mínimo en un 82%, construido dormitorios y cuidar de las necesidades médicas de los trabajadores.
Negó que la muerte del líder sindical Aminul Islam, cuyo cadáver con signos de tortura fue encontrado cuatro días después de su desaparición, en abril de 2012, significara que el gobierno era hostil hacia los sindicatos de trabajadores. Comentó que nadie sabía que era un líder sindical y que a un año de su muerte, la investigación continúa abierta.
Millones de trabajadores dentro y alrededor de Dhaka, la capital de Bangladesh, regresaron a sus labores, luego de que el grupo que representa a la industria textil, decidiera que era seguro.
Esta semana, una delegación de la Organización Internacional del Trabajo llegó a Dhaka, para una visita de cuatro días en Bangladesh.
Guy Ryder, director general de la organización señaló que “el horror y el lamento deben traducirse en una acción firme y urgente. La acción ahora puede prevenir más tragedias. La falta de acción querrá decir que la siguiente tragedia es sólo una cuestión de tiempo”.
El incidente provocó protestas por todos lados, incluyendo ataques a instalaciones y los manifestantes dicen no sentirse seguros.
La industria textile de Bangladesh representa el 77% de sus exportaciones, una industria que reporta a la nación 20 billones de dólares.