El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, condenó enérgicamente este jueves lo que describió como "violencia terrorista" en Pakistán, a la vez que reafirmó el apoyo del máximo organismo internacional a ese país en la lucha contra el terrorismo.
"El secretario general está profundamente preocupado por la actual violencia terrorista en Pakistán", precisa un comunicado divulgado aquí por su portavoz. "Condena enérgicamente los múltiples ataques ocurridos hoy en Quetta y el valle del Swat".
El jueves constituyó una jornada sangrienta en Pakistán tras las cuatro explosiones reportadas en el país que dejaron al menos 116 muertos y 235 heridos.
Tres de las explosiones tuvieron lugar en Quetta, capital de la suroccidental provincia de Balochistán, en la frontera con Afganistán e Irán. La cuarta se produjo en un centro religioso en el noroccidental distrito Swat.
En el comunicado, Ban condenó además el asesinato el miércoles de Syed Riaz Hussain, presidente del Partido del Pueblo Paquistaní en la Agencia Kurram, en las Áreas Tribales bajo Adminisración Federal, quien era un ferviente defensor de la democracia y la tolerancia.
El secretario general afirmó que esos atroces actos no se pueden justificar bajo ninguna circunstancia.