SAN SALVADOR, 25 oct (Xinhua) - El presidente de Irlanda, Michael Higgins, concluyó hoy su visita oficial a El Salvador luego de conocer el Memorial de los Desaparecidos y el mausoleo donde yacen los restos de Oscar Romero.
Romero, ex arzobispo de San Salvador, es un símbolo de los abusos cometidos durante la guerra civil pues él fue asesinado por un francotirador mientras oficiaba un servicio religioso el 24 de marzo de 1980.
Durante su estancia, Higgins firmó un convenio de cooperación bilateral con su homólogo salvadoreño, Mauricio Funes.
El documento es la base para el fomento recíproco del comercio y la inversión como herramientas para el desarrollo.
Higgins visitó el Monumento a la Memoria y la Verdad que consiste en un muro simbólico donde están escritos los nombres de las víctimas de la guerra civil, entre muertos y desaparecidos.
El Salvador sufrió una guerra civil entre 1980 y 1992 que enfrentó al ejército y al otrora guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), que ahora gobierna el país y es la primera fuerza política.
El jefe de Estado irlandés posteriormente visitó la catedral de San Salvador donde está la tumba del arzobispo Romero con el objeto de rendir un homenaje póstumo al pastor católico asesinado en medio de una conspiración organizada por la extrema derecha.
Higgins estuvo acompañado por el canciller salvadoreño Jaime Miranda; el procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, David Morales, y miembros del cuerpo diplomático.
"El futuro con paz y solidaridad es importante", manifestó el presidente irlandés.
Higgins, sin embargo, advirtió que todavía hace falta hacer mucho más para descubrir la verdad respecto a los crímenes de guerra.
El mandatario partió rumbo hacia Costa Rica, donde concluirá la gira latinoamericana que empezó en México.