Centenares de furgonetas de transporte colectivo bloquearon la mañana de este lunes una de las autopistas que une la ciudad de Sao Paulo, la mayor urbe de Brasil, con el puerto de Santos, la principal terminal marítima del país, informó la empresa que administra la carretera.
La protesta se realizó en el kilómetro número 43 de la conocida autopista Imigrantes, en el término municipal de Sao Bernardo do Campo, en el área metropolitana de Sao Paulo, señaló la empresa Ecovías.
Las empresas que trabajan con microbuses informales reclaman que se les permita prestar el servicio de transporte de pasajeros entre Sao Paulo y las ciudades del litoral paulista, el cual suspendieron las autoridades fiscalizadoras.
La protesta provocó largas colas en la autopista, una de las más importantes del país.
Otras 200 personas bloquearon también la mañana de este lunes la autopista Cónego Domémico Rangoni, que une la Imigrantes con la turística ciudad de Guarajá, en la costa, para pedir varias reivindicaciones sociales.
Los activistas quemaron un autobús y tiraron un cargamento de soya de un camión sobre la autopista.
Ambas protestas se suman a las manifestaciones que desde hace dos semanas vive Brasil, que empezaron tras un aumento en la tarifa de autobuses urbanos, seguidas por otras demandas como aumento a la inversión en salud y educación y medidas contra la corrupción.
Las manifestaciones, casi todas ellas pacíficas, pero con violencia provocada por pequeños grupos, han dejado como saldo cuatro muertos en las diferentes ciudades.
Ante la fuerza de las protestas, la mayoría de ciudades y gobiernos regionales de Brasil optaron por rebajar el precio de los autobuses, principal reclamo de la población y que dio paso a las protestas que continúan estos días, aunque con menor intensidad.