Los gobiernos de Bolivia y Brasil ejecutarán operaciones conjuntas antinarcóticos, además de reducir la oferta de drogas desde el país andino y la demanda en el amazónico, como una estrategia para enfrentar al tráfico ilícito de estupefacientes, informó hoy el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres.
"Sobre el tráfico de drogas, en los dos días de trabajo realizado en Santa Cruz (este) se habló de la reducción de oferta por parte de Bolivia y de reducción de la demanda por parte de Brasil de la droga", afirmó el viceministro en conferencia de prensa para informar de los alcances del convenio.
Además el acuerdo bilateral incluye cooperación e intercambio de información en materia de inteligencia, no sólo del tráfico de drogas sino de otros delitos.
Bolivia y Brasil comparten 3.700 kilómetros de frontera y los puntos más vulnerables están en San Matías, Puerto Quijarro y Cobija.
"Habrá operativos conjuntos para dar una guerra frontal al crimen organizado por aire, tierra y ríos", agregó Cáceres. El funcionario reiteró además que se efectuarán operativos combinados por aire, tierra y ríos contra el tráfico de drogas, armas, trata de personas, contrabando de recursos naturales y combustibles.
"Además, existe acuerdo para combatir delitos conexos y reforzar la unidad financiera para evitar el lavado de dinero", agregó.
El viceministro Cáceres, por otra parte, reiteró que inicialmente el gobierno aprobó un presupuesto de 20 millones de dólares para la lucha contra el narcotráfico. Posteriormente se aprobó un monto adicional de 16 millones de dólares.
Un equipo del gobierno boliviano trabajó entre el lunes y martes en Santa Cruz, al sur de Bolivia, con una delegación de Brasil que fue presidida por la secretaria nacional de Seguridad Pública, Regina Miki.
La próxima reunión de los equipos técnicos de Bolivia y Brasil será el 2 y 3 de julio en la ciudad brasileña de Sao Paulo.