La campaña de los aspirantes oficialistas a competir por la presidencia de Chile confronta un escenario difícil debido a la baja adhesión de buena parte de la población electoral, que mira con escepticismo al gobierno del presidente Sebastián Piñera, según la mayoría de los sondeos.
La última encuesta de importancia dada a conocer este mes por la Universidad Diego Portales (UDP) dijo que los dos principales aspirantes de la derecha chilena a suceder a Piñera, Andrés Allamand y Laurence Golborne, están por debajo del 20 por ciento de la intención de votos.
En cambio, la principal candidata de la oposición, Michelle Bachelet, que concita un apoyo del 49,3 por ciento, podría imponerse en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de noviembre próximo.
La encuesta UDP indica que Allamand, ex ministro de Defensa de Piñera, marca sólo 8,6 por ciento, mientras que Golborne, ex ministro de Minería y de Obras Públicas, obtiene 10,2 por ciento de las preferencias electorales.
Estos resultados parecen corroborar el temor del ministro de Hacienda, Pablo Longueira, quien en marzo sugirió la cancelación de elecciones primarias en junio para que ambos candidatos compitan en las elecciones de noviembre y presionen a una segunda vuelta en forma de evitar además una competencia interna de la derecha.
La postura de Longueira fue desestimada sin embargo por ambos aspirantes y por todos los políticos de la derecha.
Pero la actual situación de Golborne pareciera cumplir los peores pronósticos de una competencia descarnada.
Golborne subió en las encuestas debido a que estaba a cargo del Ministerio de Minería durante el milagroso rescate de 33 mineros atrapados en una mina del norte de Chile.
Mas sin una trayectoria política, Golborne sólo destaca como gerente de grandes empresas.
Golborne enfrenta ahora una situación inesperada debido a que la Corte Suprema de Justicia falló contra la empresa de Censud, que opera grandes cadenas comerciales, por abusos en el cobro de sus tarjetas de crédito, una política que se remonta a la época de Golborne como gerente general.
La Primera Sala de la Corte Suprema falló el miércoles a favor de la demanda colectiva que en 2006 impulsó el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) contra Cencosud, al determinar la inclusión de cobros excesivos y cláusulas abusivas en los contratos de las tarjetas de crédito que emite.
En un intento por acallar las críticas, Golborne dijo que "no se manda solo un gerente, un gerente reporta en un directorio. Las decisiones en materia de políticas corporativas se definen en este cuerpo colegiado pero a uno ciertamente le corresponden implementar las definiciones que ese gobierno corporativo ha definido".
La reacción de su competidor fue inmediata. Allamand aseguró que Golborne debe definirse ante este caso y no culpar a otros porque "nos jugamos el destino de las elecciones".
Allamand insistió en que "hay que definirse, o estamos en la posición de defender a los consumidores, frente a los abusos de las casas comerciales o no estamos en esa posición".
Expuso además que "mi posición, siempre ha sido clara y categórica a defender a los consumidores, en consecuencia nosotros no vamos a defender lo indefendible, ni vamos a defender prácticas comerciales que la propia Corte Suprema ha señalado que son ilegales y abusivas".
A juicio de Allamand si esta situación no es bien manejada, podría entregarle a la oposición una ventaja inalcanzable de cara a las elecciones.
El incidente se enmarca en una crisis que vive la derecha en Chile desde la derrota en las elecciones municipales del 2012, cuando obtuvo sólo 32 por ciento de los votos, pero también al bajo apoyo del gobierno de Piñera, que pareciera jugarles la contra.
Piñera marcó 33 por ciento de apoyo en la misma encuesta UDP. Otros sondeos lo han hecho fluctuar entre los 30 y 38 por ciento, aunque su momento más bajo fue durante el apogeo de las manifestaciones estudiantiles el 2011, cuando sólo tuvo 23 por ciento de aprobación.
El gobierno de Piñera también se ha visto enfrentado a un fuerte descontento ciudadano por las crecientes desigualdades sociales.
Las masivas protestas estudiantiles fueron sólo una parte, las manifestaciones de las regiones más apartadas, de los trabajadores del cobre y los portuarios fueron otras expresiones del malestar ciudadano.
A esto, señalan las encuestas, se agregan malas evaluaciones en la credibilidad del presidente y el manejo de la delincuencia y el empleo, pese a algunos indicadores que muestran lo contrario.
Esto podría explicar el bajo apoyo de Piñera y que está siendo trasladado a los candidatos a sucederlo en su bando político.
Las candidaturas a las primarias oficiales en Chile deben inscribirse antes del 30 de abril, donde tanto el oficialismo como la oposición participarán.
En la oposición la ventaja es clara de Bachelet.