Un promedio de 1.000 delitos registra Perú cada 24 horas, la mayoría en perjuicio del patrimonio, la vida y la salud de las personas, según datos del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público (OCMP) difundidos hoy.
Cifras del Observatorio indicaron que entre 2010 y 2012, los actos al margen de la ley sumaron 1 millón 88.489.
El 95,7 por ciento de la incidencia delictiva incluye 33,9 por ciento de hechos contra el patrimonio, seguidos con 13,6 por ciento de ilícitos en perjuicio de la vida, el cuerpo y la salud.
El 12 por ciento de los delitos se relaciona con la seguridad pública, 11,2 por ciento se asocia con situaciones contrarias a la libertad, 10,1 por ciento de casos son lesivos para la administración pública, el 8,4 por ciento se relaciona con daños a la familia y 6,5 por ciento ocurre en perjuicio de la fe pública.
En el caso de los ilícitos contra el patrimonio, sobresale el hurto (30 por ciento), robo (22,6 por ciento), usurpación (12 por ciento), estafa y otras defraudaciones (11 por ciento), y daños (8,8 por ciento).
El 4,2 por ciento corresponde a delitos contra la tranquilidad pública, ambiental, orden financiero y monetario, derechos intelectuales, lavado de activos, Estado y defensa nacional, terrorismo y aduaneros, entre otros.
Según los registros delictivos del país, el rubro de tentativa representa 0,1 por ciento del total del país.
De acuerdo con la encuesta de victimización realizada por el Barómetro de las Américas, 28,1 por ciento de los encuestados manifestó haber sido víctima de la delincuencia al menos una vez durante 2012.
La mayoría de los ataques en este rubro se relaciona con el robo al paso, a la vivienda, el negocio, el vehículo o autopartes, y extorsión.
Los hechos delictivos registrados en 2012 estuvieron asociados a un incremento de la violencia, incluyendo amenaza con armas blancas o cuchillos (20,7 por ciento) y armas de fuego (14,6 por ciento).
La encuesta Nacional de Programas Estratégicos (Enapres) mostró que en 2012, el 53,7 de las víctimas sufrió dos o más hechos delictuosos, y sólo el 13 por ciento presentó una denuncia.
Especialistas coincidieron en afirmar que la denuncia de los hechos delictivos está mayoritariamente asociada a las facilidades para hacerla, entre ellas procedimientos breves, práctica de virtudes cívicas, confianza en la competencia y rectitud de las autoridades, gravedad del acto y presión de los medios de información, entre otras.
Según el Ministerio Público, las modalidades más recurrentes en delitos contra la familia son la omisión de asistencia familiar (99 por ciento), atentados contra la patria potestad (8,7 por ciento), matrimonios ilegales (0,8 por ciento) y contra el estado civil (0,7 por ciento).
El Consejo Nacional de Política Criminal (Conapoc), que reúne a funcionarios de los tres Poderes del Estado y universidades, encabezado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, diseña acciones y estrategias de corto, mediano y largo plazos tanto a nivel de prevención cuanto en represión y resocialización.
El combate a los delitos contra el patrimonio, la trata de personas, la minería ilegal y el sicariato serán privilegiados en el Plan Nacional de Política Criminal (PNPC).
En el caso de la minería ilegal, se estima que la producción de oro ha crecido ocho veces de 2005 a 2011, un incremento del volumen de 200.000 onzas anuales a un millón 700.000 onzas, con daños graves estimados en 3.000 millones de dólares en el periodo.
Los daños por estas prácticas corren en forma paralela a la deforestación y destrucción de bosques en extensiones superiores a las 100.000 hectáreas, sin incluir la corrupción y defraudación tributaria, que elevaría el perjuicio económico.
Otro delito grave, refiere la trata de personas, que afecta principalmente a las mujeres con índices hasta del 94 por ciento y repercusiones en otras conductas ilícitas como la explotación sexual y laboral que se extiende a niños y adolescentes.
El asesinato por lucro, popularmente conocido como "sicariato", es una modalidad que si bien en un principio era vinculada a "ajustes de cuentas" entre bandas organizadas de criminales, alcanza ahora un grave impacto social.