Un grupo de estudiantes de secundaria permanece encadenado al Centro de Justicia de Santiago desde esta mañana, en protesta por las torturas de uno de sus compañeros a cargo de la policía de Chile tras la última marcha por la educación el 8 de mayo.
Un total de ocho jóvenes secundarios pertenecientes a la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces) protestan este martes el accionar de la policía en las últimas manifestaciones.
De acuerdo con la vocera del Aces, Eloísa González, "estamos aquí con el deber de denunciar que aquí en Chile se está secuestrando, se está torturando y se están levantando montajes de parte de la represión hacia los compañeros que se movilizan".
Añadió que "estamos haciendo esta acción mediática en donde los compañeros están encadenados y están protestando porque esto no puede seguir ocurriendo".
El pasado 8 de mayo, tras la segunda marcha por la educación chilena organizada por secundarios y universitarios, el joven César Reyes, de 17 años, fue apresado por la Policía de Investigaciones (PDI) y sometido a una golpiza.
Tras acusarlo de participar en los disturbios, el joven fue presentado ante tribunales, donde el juez constató las heridas sufridas por lo que, pese a someterlo a proceso por daños menores a la propiedad pública, ordenó una investigación por sufrir "apremios ilegítimos".
Hasta el lugar también llegó el vicepresidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, (Fech), Fabián Araneda, quien expresó el apoyo de los universitarios a la protesta.
Araneda denunció a su vez otros casos de abusos policiales, como un alumno del Liceo Instituto Nacional que estaría siendo inculpado por tenencia de bombas incendiarias, lo cual es señalado como un montaje por parte de testigos.
También denunció el secuestro de una observadora de una organización de Derechos Humanos, el día lunes que habría sido detenida por desconocidos, golpeada e interrogada sobre personas que asisten a las protestas de estudiantes.
A esto se suma la acusación de dos fiscales y un juez en contra de los efectivos de la policía uniformada, Carabineros, que el jueves 9 de mayo en el mismo Centro de Justicia los habrían agredido al tratar de detener la represión a otros estudiantes que protestaban por las detenciones a sus compañeros tras la marcha.
Este caso ya se encuentra bajo investigación de la institución policial y de la misma Corte Suprema de Justicia.
Las manifestaciones de los estudiantes chilenos se prolongan desde el año 2011, donde decenas de miles de personas participan en sus marchas demandado una educación sin lucro, gratuita y de calidad para todos.