El presidente de Francia, Francois Hollande, pidió hoy el retorno a la calma y el total respeto a la ley en el suburbio de Trappes, donde se registraron violentos enfrentamientos luego de un arresto por el uso de velo.
Durante la reunión semanal del gabinete, el presidente subrayó que el papel del gobierno es "arreglar los problemas económicos y sociales de la vida diaria de la gente y dar significado a la vida en sociedad", señaló la vocera del gobierno, Najat Vallaud-Belkacem.
"Todo esto requiere que se apliquen las normas y todos deben respetar las instituciones", añadió.
Violentos enfrentamientos entre unos 250 jóvenes manifestantes y unidades de la policía estallaron el fin de semana en el suburbio de París luego de la revisión a una joven musulmana que se encontraba cubierta por un velo completo, un atuendo ilegal en público de acuerdo con la ley francesa.
Tres policías resultaron levemente heridos durante los disturbios. Un adolescente de 14 años sufrió lesiones graves en los ojos por un disparo de una pistola de juego Flash-ball cuyo origen se deconoce.
El lunes, el tribunal penal de Versalles sentenció a seis meses de prisión a un hombre de 19 años acusado de cometer actos de violencia y lanzar proyectiles contra la policía durante los disturbios. Otros dos acusados fueron absueltos.
Los disturbios violentos son comunes en distritos descuidados y pobres de la capital francesa, donde el desempleo es elevado y hay una gran proporción de jóvenes poco capacitados que se sienten marginados.
En 2005, durante varias semanas se extendió la violencia en vecindarios de Francia, a causa de la muerte de dos jóvenes que perdieron la vida electrocutados cuando entraron en una planta de electricidad cuando huían de la policía.