SANTO DOMINGO, 20 feb (Xinhua) -- La Misión de la ONU en Haití pidió en un comunicado dado a conocer hoy, esclarecer el asesinato de un activista haitiano de los derechos humanos ocurrido hace casi dos semanas.
La Sección de Derechos Humanos de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah) señaló que sigue con interés la investigación realizada por las autoridades haitianas sobre la "muerte brutal" del defensor de los derechos humanos Daniel Dorsinvil Daniel, y de su pareja Girldy Larèche, enfermera de profesión.
Anne Fuller, jefe de la Sección de Derechos Humanos de la Minustah, saludó las primeras medidas adoptadas por la policía haitiana en Puerto Príncipe, con el apoyo de las autoridades judiciales, para recopilar pruebas relacionadas con el doble asesinato.
"La muerte del señor Dorsinvil es una terrible pérdida para la comunidad de los derechos humanos en Haití", dijo Fuller en un comunicado al que tuvo acceso Xinhua.
"Expresamos nuestra solidaridad a las familias de las dos víctimas y activistas de derechos humanos, entre ellos los miembros de la Plataforma de Organizaciones Haitianas de Derechos Humanos (POHDH)", afirmó el funcionario.
El representante dijo también que todo homicidio debe ser motivo de una investigación exhaustiva e imparcial, respetuoso de los derechos humanos garantizados por la Constitución de Haití y los convenios internacionales.
Dorsainvil fue asesinado el pasado sábado 8 junto a su esposa cuando ambos caminaban por el sector de Canapé Vert, al este de Puerto Príncipe.
Antonal Mortimé, secretario ejecutivo de la PODHH, dijo que la pareja fue interceptada por individuos armados que "ejecutaron fríamente" al dirigente haitiano y a su esposa, aunque las autoridades dieron a entender que se trató de un asalto.
"Para nosotros es una ejecución. Esto es un golpe en la esfera de los derechos humanos en Haití", denunció Mortimé, y exigió una investigación para encontrar a los autores del doble asesinato.
Dos días después, la Presidencia de Haití deploró el asesinato del activista y reiteró su determinación de combatir en todas las formas de criminalidad "para que la población haitiana pueda vivir en una sociedad más segura".
Haití enfrentó el año pasado una espiral de violencia provocada sobre todo por el secuestro, la delincuencia común, el narcotráfico y el crimen organizado.
El gobierno haitiano ha dicho, sin embargo, que la criminalidad cayó el año pasado, incluyendo los secuestros, una modalidad criminal que volvió a cobrar auge desde el pico que alcanzó en el 2008.