El presidente boliviano Evo Morales aseguró hoy que el 17 de octubre de 2003, cuando se derrocó al entonces mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada tras las revueltas populares que dejaron más de 65 muertos civiles, marcó el fin del modelo neoliberal en Bolivia.
"Qué ha sido el 17 de octubre, el final de un modelo neoliberal, total agotamiento, total descomposición de ese modelo neoliberal, fin del saqueo de robo", enfatizó Morales ante miles de personas reunidas en la ciudad de El Alto, contigua a la urbe de La Paz, donde se conmemoraron los 10 años del denominado "octubre negro".
El 17 de octubre de 2003 efectivos militares arremetieron contra la población boliviana que desde septiembre de ese año gestó un movimiento para rechazar al gobierno de Sánchez de Lozada y sus políticas gubernamentales, entre las cuales se incluyó la venta de gas a Chile.
Morales se refirió a esas jornadas como la culminación de una larga lucha del pueblo boliviano para dignificar el país y poner fin al "saqueo y robo", con la aplicación de la nacionalización de los recursos naturales y las empresas estratégicas.
Justificó la movilización permanente del pueblo boliviano contra el modelo neoliberal, cuyos representantes, aseguró, "no vendieron la patria, regalaron la patria, rifaron la patria".
"La revuelta popular es la culminación de esa larga lucha del pueblo boliviano, recuperando los recursos naturales, dignificarnos no solamente ante nosotros sino ante el mundo porque era un Estado vendido", manifestó.
Exhortó al pueblo boliviano no olvidar nunca "ese día histórico, para unos días de luto, pero para otros, aunque con muertos, día de la esperanza", tras lo cual pidió a los dirigentes de esa época y a otros luchadores sindicales "socializar" lo sucedido en los 20 años de gobiernos neoliberales para que no se repita la historia de saqueo en Bolivia.
Miles de personas se concentraron en la avenida céntrica 6 de Marzo de la ciudad de El Alto para recordar a las víctimas de la masacre de octubre de 2003, en el que desde este jueves se denomina "Día de la Dignidad Nacional".
La multitudinaria concentración provocó el cierre de rutas, debido a la cantidad de marchistas que se dirigieron hasta el punto principal del encuentro.
EEUU-EXTRADICION
Luego de una ceremonia aymara, de la entonación del Himno Nacional y de un minuto de silencio, el dirigente de la Central Obrera Regional (COR) de El Alto, Remigio Condori, exigió a Estados Unidos entregar al ex presidente Sánchez de Lozada para que responda por los sucesos de 2003.
"Estados Unidos debe dignificar su justicia y viabilizar cuanto antes la extradición de Sánchez de Lozada y tres ex ministros que están refugiados en ese país", afirmó.
Por su parte el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Trujillo, llamó a la unidad frente a la rearticulación de la derecha que pretende el retorno del pasado "indigno" que sometió a Bolivia a empresas extranjeras.
La COB "retorna a su rol histórico y político de defender el proceso", afirmó el dirigente de la principal organización de los trabajadores de Bolivia.
AGENDA DE OCTUBRE
El presidente Morales promulgó la ley que declaró el 17 de octubre Día de la Dignidad Nacional y aseguró que cumplió con la denominada Agenda de Octubre, que fue bandera de lucha de la revuelta social que acabó con la dimisión del ex presidente Sánchez de Lozada.
Morales, junto al vicepresidente boliviano Alvaro García, el gabinete de ministros y dirigentes sociales, participó en el acto transmitido por los medios estatales de comunicación.
Los heridos y viudas, mujeres de "pollera" (prenda tradicional) vestidas de negro, se colocaron frente al palco para presenciar el acto.
"Nunca podemos abandonar a papás y mamás de quienes perdieron la vida", aseguró el presidente y pidió a los dirigentes sindicales también hacer su parte.
Aseguró que el gobierno a su cargo cumplió con la denominada agenda de octubre, entre ellos la nacionalización de los recursos naturales y la refundación del Estado a través de la Asamblea Constituyente.
Recordó que la recuperación de los recursos hidrocarburíferos hizo que la renta petrolera aumentara de 300 millones de dólares, antes de su estatización el 1 de mayo de 2006, a 5.000 millones de dólares en 2013.
Morales asumió la Presidencia de Bolivia en enero 2006 productos de elecciones de diciembre de 2005, tras la dimisión al cargo el entonces presidente Carlos Mesa, que asumió el mando de Bolivia tras la renuncia de Sánchez de Lozada y dio paso a la sucesión constitucional.
Eduardo Rodríguez, entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, convocó a elecciones y presidió un gobierno de transición.
"Gracias a la lucha nos hemos liberado del imperio y de todos sus instrumentos", afirmó y señaló que tiene conocimiento de que militares estadounidense dirigieron desde el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas la masacre contra el pueblo alteño, principalmente.
La industrialización de los hidrocarburos está en curso, fue recuperado de manos privados los servicios básicos como el agua, el litio, el hierro del Mutún, recordó.
Informó de la inversión de 35 millones de dólares en la mejora de la autopista entre La Paz y El Alto y de 70 millones de dólares para extender la provisión de agua.
Los actos para recordar los 10 años de los hechos de octubre se replicaron en diferentes capitales de Bolivia.