El director técnico de la selección panameña de fútbol, Julio César Dely Valdés, aseguró que la demanda por más de seis millones de dólares interpuesta por la empresa Cervecería Barú Panamá a la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut) afectará al equipo.
El entrenador dijo que el aspecto económico perjudica los viajes, las concentraciones y todo lo referente a la logística que conlleva la preparación del equipo que participa en las Eliminatorias de la Confederación Norte, Centroamérica y del Caribe (Concacaf), clasificatorias al Mundial de Brasil 2014, destacó hoy la prensa local.
La empresa Cervecería del Barú, antiguo patrocinador de la selección panameña de fútbol, interpuso hace unos días un recurso de "secuestro legal" contra la Fepafut por un monto superior a seis millones de dólares, informó hoy el ente rector del balompié panameño.
La Fepafut consideró desproporcionada la cifra reclamada por "incumplimiento de un contrato", al señalar que el acuerdo que firmó con la empresa concluyó antes de su finalización.
La figura de secuestro legal se refiere al depósito de bienes embargados como consecuencia de un procedimiento judicial.
El 19 de diciembre pasado la Fepafut firmó un contrato de patrocinio por seis años con Cervecería Nacional (Cerveza Balboa, Malta Vigor y Pepsi), que apoyaría a todas las selecciones nacionales y a los clubes de la Liga Panameña de Fútbol.
El contrato se refería directamente al producto Cerveza Panamá, por un monto de 120.000 dólares anuales y por un periodo de cuatro años (2010-2014).
"Todos los activos de la Fepafut no suman la cantidad mencionada de la demanda", por lo tanto no se tienen los recursos para tramitar una fianza que permita levantar el secuestro y operar.
La cervecería reaccionó ante lo expresado con un comunicado sobre el tema, al señalar que la empresa cumplió al 100 por ciento con el contrato firmado en 2010, lo cual fue reconocido también por la Fepafut,
Panamá marcha primero en las eliminatorias del área, pero tendrá un difícil desafío el próximo 7 de junio, cuando enfrente en el Estadio Rommel Fernández de la capital panameña y por las Eliminatorias a un seleccionado mexicano urgido de mejorar su ubicación en la tabla de la serie Premundial.
El técnico habló del tema luego de llegar al país tras un viaje a Estados Unidos en el que inspeccionó la futura sede del partido de las eliminatorias que tendrán sus dirigidos el 11 de junio en Seattle, frente a Estados Unidos.
Agregó que la demanda es un tema meramente administrativo, el cual debe ser solucionado por las partes involucradas.
Dely Valdés pedirá a los jugadores que eviten dar declaraciones a los medios en relación a la demanda, para que se concentren estrictamente en el aspecto deportivo.
La Fepafut anunció el viernes en un comunicado su decisión de suspender de manera temporal los entrenamientos de la selección nacional que se tenían programados para el próximo lunes, hasta nuevo aviso, lo que se agregó que se debió a la situación de secuestro.
"No están en riesgo los próximos juegos de la selección de ninguna forma. Nos extraña que la Fepafut lo asevere. Eso sólo lleva a confundir y angustiar a la opinión pública. Existen varias alternativas para levantar un secuestro y estas opciones les permitiría liberar las cuentas y seguir operando normalmente", aclaró la cervecera.
Se añadió que en este caso el tema del arbitraje "es un proceso que no sorprende a ninguna parte, simplemente es la ejecución de la cláusula preestablecida de terminación unilateral del contrato, que es de amplio conocimiento de la Fepafut".
El presidente del estatal Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), Javier Tejeira, le agregó otro ingrediente a la polémica, al explicar esta semana que el mantenimiento de la cancha del estadio Rommel Fernández se verá afectado por el secuestro ejecutado a los fondos de la Fepafut.
El contrato, cuyo cumplimiento es el motivo de la discordia, tiene como fecha de origen el 30 de abril de 2010 cuando se firmó, y que su vigencia se extendía a partir del 1 de enero de 2011 hasta el 31 de diciembre de 2014.
En la cláusula octava del contrato de patrocinio se mencionan dos causales para terminar la relación contractual: por acuerdo entre las partes o por incumplimiento de contrato.
Dicha cláusula sostiene que si una parte "rescinde unilateralmente el presente contrato sin justa causa (...) la parte en incumplimiento deberá pagar el valor global de este contrato, sin perjuicio de las acciones legales a que tenga derecho por pérdidas, daños y lucro cesante".