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De acatar normas a crear normas

Actualizado a las 06/09/2013 - 15:35
Pekín, 06/09/2013(El Pueblo en Línea)-Se espera que la cumbre del G20 que se celebrará el jueves y viernes en la ciudad rusa de San Petersburgo busque la cooperación macroeconómica y la coordinación para dar un impulso a la incipiente recuperación económica global.
Palabras clave:
El G20 debería prestar más atención a las voces de los países en desarrollo y trabajar juntos por una gobernanza mundial más justa.

Por Huang Wei

Pekín, 06/09/2013(El Pueblo en Línea)-Se espera que la cumbre del G20 que se celebrará el jueves y viernes en la ciudad rusa de San Petersburgo busque la cooperación macroeconómica y la coordinación para dar un impulso a la incipiente recuperación económica global. El Grupo de los 20 Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales fue creado en 1999 como un foro de cooperación y consulta para la arquitectura económica mundial en el siglo XXI. Con el inicio de la crisis financiera mundial en 2008, el G20 reunió a los líderes del grupo en la primera cumbre en Washington. Desde entonces, el G20 ha logrado resultados concretos en la respuesta a la crisis financiera global, la estabilización de los mercados financieros y el fomento de un crecimiento mundial sostenido, sustentable y equilibrado.

China concede gran importancia a la del G20, una plataforma en la que participa en la gobernanza económica mundial, tanto como fundador y actor clave. El país incluso ha hecho de la participación en el G20 y otros mecanismos de gobernanza económica mundial una parte íntegra de su XII Plan Quinquenal (2011-2015). Durante la quinta ronda del Diálogo Estratégico y Económico China-EE.UU. en julio, Pekín y Washington acordaron fortalecer su coordinación de políticas macroeconómicas en los marcos multilaterales como el G20.

También habrá una reunión informal de los líderes de los países del BRICS -Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica- antes de la cumbre del G20 y los cinco líderes intercambiarán sus puntos de vista y coordinarán sus posiciones sobre los importantes asuntos internacionales. Esto ayudará a mejorar la eficiencia de la cumbre de San Petersburgo.

En su calidad de economía emergente, China se esfuerza por facilitar la cooperación sur-sur e insta al G20 a poner más atención a los intereses de los países en desarrollo. En el contexto de la cooperación sur-sur, en la sexta cumbre del G20 en el 2011 en Cannes, Francia, China anunció que concedería el trato libre de aranceles al 97 por ciento de las partidas arancelarias exportadas a China desde los países menos desarrollados que tienen relaciones diplomáticas con China.

En los últimos años, China ha hecho oír su voz en los órganos de gobierno internacional y ha ejercido sustancialmente su influencia para construir instituciones internacionales, haciendo un buen uso de la plataforma del G20. Por ejemplo, China ha participado activamente de grupos de trabajo del G20, en los que, en gran medida, se ha marcado la pauta para la cooperación económica multilateral en el futuro. Por ejemplo, a principios de este año, Pekín se unió a la primera reunión del Grupo de Trabajo Marco en Nueva Delhi y en la primera reunión del Grupo de Trabajo de Sustentabilidad Energética en Moscú.

También a través de la plataforma del G20, China ha participado en una amplia gama de organismo financieros internacionales, como el Comité de Basilea de Supervisión Bancaria y el Consejo de Estabilidad Financiera, y mediante la reforma de las cuotas de membresía, financiación y otros medio, China está ganando más influencia en los principales organismos internacionales. Por otra parte, basada en la plataforma del G20, China está constantemente impulsando la campaña contra el proteccionismo comercial y determinando la dirección de la gobernanza mundial. En la cumbre de Los Cabos, México, el año pasado, por ejemplo China trabajó estrechamente con Indonesia e India y otros países para promover una cooperación que impulse la inversión en infraestructura.

Por supuesto, China también ha tenido desafíos al participar en la gobernanza global. Las economías avanzadas están dispuestas a dominar las conversaciones, centrarse en las cuestiones internas que debilitan su posición como miembros del G20 e ignorar los llamamientos de las economías emergentes. Se encuentran en un dilema sobre el ascenso de China. Por un lado, esperan que China pueda asumir más responsabilidades internacionales, pero por otro lado no están contentos con el cambio que está inclinando la balanza del poder mundial hacia los mercados emergentes como China.

En cuanto a las economías en desarrollo, las diferencias sustanciales y la falta de experiencia en la cooperación inflan los costos de su cooperación y coordinación. Además, las diferencias culturales y de las formas de pensar a menudo aumentan la dificultad para que China y otros países lleguen a un entendimiento en el proceso de elaboración de normas y construcción de instituciones.

De acatar normas a crear normas, China ha ganado una creciente influencia en la gobernanza económica mundial, pero se enfrenta a nuevos retos. China ha participado en la gobernanza económica mundial sólo por un corto período, y tendrá que realizar más ajustes para desempeñar mejor su papel en la gobernanza global. Pero con los enfoques racionales y prácticos, los líderes chinos son capaces de guiar el G20 hacia una gobernanza económica más justa a largo plazo, mientras que toman buen cuidado de los problemas económicos a corto plazo.

El autor es director adjunto del Departamento de Gobernanza Global del Instituto de Economía y Política Mundial de la Academia China de Ciencias Sociales.

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