Fuente: Agencias
Una misión brasileña encabezada por el ministro de Justicia de Brasil, José Eduardo Cardozo, partirá hacia Estados Unidos para discutir sobre el espionaje global estadounidense.
Las denuncias hechas por el ex analista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de Estados Unidos Edward Snowden sobre un espionaje global causaron un enorme malestar en Brasil y una fuerte reacción del Gobierno de Dilma Rousseff, que pidió "explicaciones" a la Casa Blanca.
El jefe de la diplomacia estadounidense recibió una fuerte queja de Brasil por la "interceptación electrónica", que según dijo el canciller brasileño, Antonio Patriota, constituye una "práctica que debe terminar".
Según Patriota, se trata de "prácticas que pueden atentar contra la soberanía, contra los derechos individuales e incluso contra los derechos humanos".
También a raíz de las denuncias de Snowden el Congreso brasileño inició una investigación y convocó al periodista Glenn Greenwald, columnista del diario británico The Guardian, que reside en Río de Janeiro y recibió miles de documentos del ex analista de la NSA.
La semana pasada, el brasileño David Miranda, novio de Greenwald, fue retenido durante nueve horas en Londres, donde hizo una escala al regreso de Alemania, en el marco de las investigaciones que las autoridades británicas realizan sobre las denuncias de Snowden.
Tras ese incidente, Brasil pidió "explicaciones" al Reino Unido y la inmediata devolución de todos los artículos personales incautados a Miranda, que según él mismo denunció fueron algunos dispositivos electrónicos, como su ordenador, móvil y memorias.
Sin embargo, la devolución aún no ha ocurrido, pues la decisión depende de un tribunal londinense que aún no se ha pronunciado.