El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, dijo hoy que el uso de armas químicas contra civiles en Siria es inexcusable e "innegable" y que el presidente Barack Obama tomará una decisión informada sobre la manera de responder.
"El asesinato indiscriminado de civiles, el asesinato de mujeres y niños y de transeúntes inocentes por medio de armas químicas es una obscenidad moral", dijo Kerry en una fuerte declaración emitida en la sala de prensa del Departamento de Estado.
"Desde cualquier punto de vista es inexcusable y, a pesar de los pretextos y de las ambigüedades que algunos han manufacturado, es innegable", dijo.
"Lo que tenemos ante nosotros hoy es real y es apremiante", dijo Kerry, quien señaló que mientras los investigadores aún están recopilando evidencia adicional en el lugar, Estados Unidos no tiene duda sobre lo ocurrido en los suburbios de Damasco y de que el gobierno sirio tiene la capacidad para lanzar un ataque de este tipo.
Tras acusar al régimen del presidente sirio Bashar al-Assad de destruir evidencia, Kerry señaló que "nuestro sentido de humanidad básica ha sido ofendido no sólo por este cobarde crimen, sino por el cínico intento de encubrirlo".
Kerry señaló que Obama "considera que quienes utilizan las armas más infames del mundo en contra de la población más vulnerable del mundo deben rendir cuentas" y señaló que el presidente tomará una decisión informada sobre la manera de responder.
Kerry no precisó un plazo con respecto a la decisión de Obama.
El secretario de Estado también habló el jueves con el ministro de Relaciones Exteriores de Siria, Walid al-Moallem, "a quien dijo muy claramente que si el régimen, como argumentó (el canciller sirio), no tiene nada que ocultar, entonces su respuesta debe ser inmediata, la transparencia debe ser inmediata, el acceso debe ser inmediato, no los bombardeos".
Desde que surgieron la semana pasada los informes sobre el uso de armas químicas en Siria, Washington ha guardado silencio sobre la manera en que responderá.
El sábado, Obama convocó a una reunión del Consejo de Seguridad Nacional y "recibió un informe detallado sobre diversas opciones potenciales que solicitó para que Estados Unidos y la comunidad internacional respondan al uso de armas químicas".