El Gobierno brasileño estudia aumentar los precios del combustible en el país tras las reiteradas peticiones de la petrolera estatal Petrobras para que lo haga, según explicó hoy el ministro de Minas y Energía, Edison Lobao.
"Petrobras está siempre pidiendo que se aumenten los precios de venta (del crudo), porque están desfasados desde hace muchos años, pero ello no significa que lo hagamos", explicó Lobao ante los periodistas, además de asegurar que el gobierno está estudiando la situación.
El ministro explicó que estudiará la posible subida de los precios del combustible con el Ministerio de Hacienda y el Consejo y el Ministerio de Minas y Energía.
La principal preocupación del gobierno es el impacto que un aumento de los combustibles pueda tener en la inflación, que este año ya ha superado varias veces el techo establecido por el Ejecutivo, del 6,5 por ciento.
Las palabras de Lobao son una respuesta a las declaraciones realizadas el lunes por el director financiero de Petrobras, Almir Barbassa, quien aseguró que la petrolera busca "igualar los precios internos de los productos derivados del petróleo a nivel internacional".
Tras la apreciación del dólar frente al real de los últimos meses, Petrobras vio anulados los efectos de los ajustes en los precios de combustible realizados el año pasado y principios de este año, con lo que la petrolera estatal sigue vendiendo combustible en Brasil a precios por debajo del mercado internacional.
Desde 2012, Petrobras ya ha subido dos veces el precio de la gasolina y cuatro el precio del diesel en las refinerías. A finales de junio de este año, la gasolina tuvo un aumento del 7,83 por ciento y el diesel del 3,94 por ciento.
Entonces, el Ministerio de Hacienda eximió la venta de ambos combustibles de la Contribución de Intervención en el Dominio Económico (CIDE), manteniendo los precios estables de cara al consumidor final.
Semanas después, el diesel sufrió una nueva subida del 6 por ciento en las refinerías. En enero de este año, el precio del diesel subió un 5,4 por ciento y el de la gasolina un 6,6 por ciento, y en marzo, nuevamente el diesel aumentó un 5 por ciento.
Después de la última alza, la presidenta de la petrolera. Maria das Grazas Foster, dijo que no había ninguna previsión de un nuevo aumento este año. Sin embargo, el alza del dólar ha afectado las cuentas de Petrobras, y la compañía ha exportado menos e importado más, aumentando el impacto negativo del cambio.