La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos lamentó hoy el informe de medicina legal que confirmó que tres de los 15 militares asesinados el pasado fin de semana en Tame, Arauca, por la guerrilla de las FARC recibieron tiros a corta distancia.
"El informe da cuenta de que tres de los cuerpos de los soldados registraron lesiones de arma a corta distancia, es decir a menos de un metro y 20 centímetros, dos en el cráneo y uno en el tórax", señala el comunicado.
La ONU recordó al secretariado de las FARC que es su obligación en todo tiempo y lugar respetar los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario (DIH).
"Las personas puestas fuera de combate por enfermedad, herida, detención o por cualquier otra causa, serán, en todas las circunstancias, tratadas con humanidad, sin distinción alguna de índole desfavorable", indicó.
El organismo internacional pidió a la Fiscalía General de Colombia que investigue la presunta violación de DIH por parte de los miembros de la guerilla durante los enfrentamientos con el Ejército registrados el pasado fin de semana.
"La Oficina urge al secretariado de las FARC-EP a instruir en el respeto de los Derechos Humanos y del DIH a todos los integrantes de su grupo armado ilegal y a exigirles su irrestricto cumplimiento", agregó.
De igual manera, expresó su confianza en el éxito del proceso de paz que se adelanta entre el gobierno de Bogotá y las FARC.
Por su parte, el ministro de Defensa colombiano, Juan Carlos Pinzón, condenó los hechos violentos que -dijo- evidencian la diferencia entre el Ejército Nacional y el grupo rebelde.
Los cuerpos de las víctimas se han entregado a lo largo del día a sus familiares que ya denunciaron la víspera que los rebeldes habían ultimado con tiros a corta distancia a varios oficiales heridos y en estado de indefensión, según declaraciones de un superviviente de la emboscada.