Al menos 36.000 personas viven en áreas de riesgo en el estado brasileño de Río de Janeiro por deslizamientos de tierra u otros desastres como consecuencia de las lluvias, según un informe oficial publicado hoy por el diario local "O Globo".
El estudio, realizado por el Servicio Geológico de Río de Janeiro, alerta sobre riesgos de deslizamientos de tierra en 67 de los 92 municipios de Río de Janeiro.
La combinación de temporales y lluvias de menor volumen desestabilizan los asentamientos de viviendas, cuya construcción se ha permitido durante décadas en las laderas de las montañas, sean legales o no, indicaron los responsables del estudio.
En esas zonas existen al menos 11.849 inmuebles que albergan a unas 36.000 personas, la situación es más crítica en ciudades como Petrópolis y Teresópolis, situadas en una región serrana que hace dos años fue escenario de un desastre causado por lluvias que se saldó con cerca de un millar de muertos, agregaron.
Los datos oficiales también identificaron como zonas de alto riesgo los municipios de Nova Friburgo, Angra dos Reis, y Niteroi, con más de 200 puntos peligrosos en cada ciudad.
Esas zonas suelen sufrir los efectos de las fuertes lluvias, que son habituales durante el verano austral (de noviembre a abril) y que este año ya han cobrado sus primeras víctimas en el municipio de Duque de Caxias, vecino a la ciudad de Río de Janeiro.
De acuerdo con el último balance oficial, al menos tres personas murieron debido a intensos temporales que cayeron en Duque de Caxías entre la noche del miércoles y la mañana del jueves de la semana pasada.
Según las autoridades, unas 3.000 personas permanecen alojadas en albergues municipales sin poder regresar a sus hogares por las lluvias y las inundaciones que destruyeron decenas de viviendas.