Pekín, 04/03/2013 (El Pueblo en Línea) - E1 de marzo de 2014 a las 9:20 de la noche, un grupo de más de diez terroristas atacaron a civiles inocentes en la estación de ferrocarril de Kunming. El 2 de marzo, se confirmó la muerte de 29 víctimas y más de 130 heridos. El gobierno de Kunming señaló que las pruebas indicaban que se trataba de un ataque organizado por los separatistas de la región autónoma Uygur de Xinjiang.
Los separatistas formaron un grupo muy bien organizado. Optaron por lanzar el ataque en la concurrida estación antes de las próximas sesiones anuales del Congreso Nacional del Pueblo y la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, con el objetivo de llamar la atención, dañar la imagen de China y desestabilizar el país.
Este tipo de ataques terroristas contra civiles es una afrenta a los derechos humanos y desafían la autoridad del sistema legal, la civilización humana y orden social.
Estos ataques son también una advertencia a China de lo complejo y severo que es el reto de la lucha contra el terrorismo. El extremismo religioso de los separatistas de Xinjiang envenena la mente de las minorías de la región autónoma Uygur de Xinjiang.
Ningún país puede tolerar ataques terroristas. La Historia dará su propio veredicto sobre los separatistas de Xinjiang Uygur y los crímenes que han cometido.
El pueblo chino ha respondido al ataque con un gran sentido de unidad. En todos los medios sociales, QQ, Weibo, Wechat, etc, los ciudadanos han mostrado su repugna hacia el ataque terrorista y han presentado sus respetos por las víctimas.
El ataque en Kunming no disminuirá la voluntad del pueblo de China para salvaguardar la estabilidad nacional y promover el desarrollo social. El gobierno chino tomará medidas firmes para erradicar las organizaciones terroristas y poner fin a sus actividades, y crear una sociedad próspera, estable y armoniosa para su gente.