Naciones Unidas y sus socios en Filipinas están aproyando al país en la evaluación del daño ocasionado por una de las más fuerte tormentas jamás registradas, dijo hoy un vocero de la ONU.
El Equipo Humanitario de la ONU en el país y sus socios han complementado los esfuerzos gubernamentales mediante el posicionamiento anticipado de reservas para responder a las necesidades de los afectados, dijo Farhan Haq, portavoz adjunto provisional de la ONU, en la sesión informativa.
El gobierno tomó medidas preventivas con el fin de salvar vidas evacuando a las personas de las zonas costeras y bajas propensas a rápidas inundaciones y desprendimientos de tierra antes de que el tifón "Haiya" tocara tierra en las primeras horas de hoy, agregó Haq.
El supertifón, llamado localmente "Yolanda", arrancó los tejados de las viviendas, derribó árboles y afectó los negocios, pero la magnitud total del daño no se conocerá hasta que la tormenta pase. Las cifras oficiales indican que la tormenta ha dejado tres muertos y siete lesionados.
Es una de las tormentas más fuertes jamás registradas, con vientos sostenidos de 295 kilómetros por hora, por encima del umbral de los 252 kilómetros por hora de un huracán de categoría 5, la categoría más alta de la escala Saffir-Simpson de intensidad de viento de los huracanes, según informes de los medios.
El Programa Mundial de Alimentos estima que 2,5 millones de personas necesitarán asistencia inmediata luego del paso del tifón.