Los cuerpos de los cinco soldados del ejército de la India asesinados el martes por rebeldes durante una misión de mantenimiento de la paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Sudán del Sur, llegaron a la capital nacional india hoy.
Cuatro de los pacificadores indios heridos en la emboscada que les tendieron en Jonglei también fueron llevados de regreso a la India.
Los pacificadores indios eran parte de la Misión de la ONU en Sudán del Sur, encargada de mantener la paz y seguridad de esa nación desde que fue establecida en 2011.
La India constituye una parte importante de las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU a nivel mundial y en el pasado ha sufrido bajas. En el 2001, tres pacificadores indios murieron en el Congo.