Corea del Sur instó este jueves a la República Popular Democrática de Corea (RPDC) a volver a la mesa de diálogo para resolver el estancamiento político con su vecino del norte.
"La suspensión de las operaciones en el complejo industrial de Kaesong, un símbolo de la reconciliación y la cooperación intercoreanas, es un acto que no hace ningún bien al futuro de nuestra nación", afirmó en una declaración formal el ministro de Unificación, Ryoo Kihl-jae.
Ryoo indicó que "la normalización del complejo Kaesong debe ser realizada a través del diálogo", y urgió a Pyongyang a que "regrese a la mesa del diálogo para discutir sobre lo que quiere el Norte (RPDC)".
Cuando le preguntaron si el comunicado era una propuesta formal para un diálogo con Pyongyang, Ryoo comunicó a los periodistas que se trataba de una declaración para asegurar que "todos los problemas, incluido el del complejo industrial de Kaesong y las amenazas intensificadas por parte de Corea del Norte, deben resolverse a través del diálogo", en lugar de una propuesta formal por parte del gobierno para el diálogo.
Ryoo exhortó firmemente a Pyongyang a que detenga las crecientes tensiones en la península coreana, expresando su lamento con respecto a las repetidas amenazas provocativas de la RPDC.
Estas declaraciones se produjeron en el marco de la intensificación de las tensiones en la península coreana. Un portavoz de la Oficina General para la Guía Central al Desarrollo de la Zona Especial de la RPDC indicó a la agencia de noticias oficial KCNA que la zona industrial de Kaesong podría dejar de existir si las autoridades surcoreanas continúan su política de confrontación.
La zona industrial, establecida bajo el acuerdo alcanzado en la histórica cumbre intercoreana celebrada en el año 2000, suspendió sus operaciones el pasado martes, cuando aproximadamente 53.000 trabajadores de la RPDC no se presentaron a trabajar después de que el país anunciara la retirada de todos sus trabajadores de la ciudad fronteriza de Kaesong.