El gobierno de Panamá manifestó hoy su disposición de presentar sus observaciones ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de las Naciones Unidas, con respecto a las pretensiones de Nicaragua de extender su plataforma continental.
El gobierno del presidente panameño Ricardo Martinelli planteó la posición a través de un comunicado, en el que aseguró que no aceptará interpretación alguna que pretenda hacer ver que los límites de la zona económica exclusiva de Panamá se han visto modificados.
"La zona económica exclusiva de la República de Panamá, en sus límites actuales, internacionalmente reconocidos, es parte integral del territorio nacional y como tal será defendida", subrayó la administración Martinelli a través de un comunicado de su Cancillería.
En la nota se explicó que su posición surgió teniendo en cuenta que Nicaragua solicitó el pasado 7 de junio a la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de la Convención de las Naciones Unidas sobre Derecho del Mar una opinión para la extensión de su plataforma continental, amparándose en el artículo 76 de dicha Convención.
El gobierno panameño señaló que le llama la atención que en la presentación hecha por Nicaragua ante ese organismo especializado de las Naciones Unidas se informara que no hay controversias territoriales o marítimas sin resolver relacionadas con su solicitud.
"Sin embargo, en el caso de Panamá, las mediciones geodésicas presentadas por Nicaragua indican que su pretensión podría incidir sobre los límites de la zona económica exclusiva panameña", se expuso además en el comunicado.
La Cancillería agregó que en esas circunstancias, el gobierno de Panamá se ve obligado a rechazar categóricamente cualquier intento de delimitación de las fronteras marítimas que afecte los acuerdos vigentes para Panamá y sus legítimos derechos en el área, y que por este motivo manifiesta su decidida voluntad de evitar que dichas pretensiones prosperen.
Señaló que dejaba constancia de que ha celebrado tratados que han delimitado claramente sus fronteras marítimas, y que esos convenios han contribuido durante décadas a la paz y la estabilidad en la región del Mar Caribe.
Se puntualizó que Panamá no fue parte, ni directa, ni indirectamente, del diferendo limítrofe entre Colombia y Nicaragua, ni del proceso legal ni del laudo emitido por la Corte Internacional de Justicia en cuanto a ese litigio.
Luego se indicó que en el caso que hubiera pretensiones que involucren territorio panameño, se debe establecer un nuevo proceso en la Corte Internacional de Justicia, individual e independiente del diferendo entre Nicaragua y Colombia.