10/02/2013 (El Pueblo en Línea) - Según noticias locales, defensores de los animales por todo el mundo están luchando apasionadamente para detener la horrorosa e inexplicable masacre de delfines y ballenas de las Islas Feroe, Dinamarca, una antigua tradición que hace tiempo perdió su sentido.
A finales de enero de este año las imágenes de la matanza de centenares de delfines atrapados en una bahía de la isla japonesa de Honshu desataron una polémica a nivel internacional. No obstante, pocos saben que cada año en un pequeño archipiélago en el Atlántico Norte se lleva a cabo el festival sangriento llamado 'Grindadráp', en el que matan de la manera más brutal y cruel a cerca de mil calderones o ballenas piloto y delfines.