La policía anunció hoy que la explosión ocurrida el viernes en un autobús, que causó la muerte a 11 personas en el noreste de China, no fue un accidente.
Un análisis de ADN confirmó que el principal sospechoso, un hombre llamado Gao Wanfeng, murió por la explosión, dijo la policía.
Después de tres divorcios, Gao nacido en 1958 vivía solo en la aldea Chaoyang de la ciudad de Shangyashan en la provincia de Heilongjiang. Se ganaba la vida trabajando en minas de carbón después de salir de prisión en 2005. El año pasado, tuvo disputas con el propietario de una mina sobre indemnización por lesiones.
Cuarenta personas resultaron heridas en la explosión y están siendo atendidas en el hospital.
Las autoridades continúan las investigaciones.