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Medicina contra SIDA puede dejar sordos a jóvenes, según estudio brasileño |
RIO DE JANEIRO, 26 nov (Xinhua) -- Una de las medicinas para el tratamiento del SIDA(Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) puede causar serias pérdidas auditivas en niños y jóvenes que la usan, concluyó un estudio de investigadores de la brasileña Universidad de Sao Paulo (USP).
Se trata del antirretroviral lamivudina (3TC) que, además de pérdidas auditivas, puede provocar una forma grave de otitis muy común en pacientes portadores del virus del SIDA, informó el lunes Ciencia Hoje, el portal de la Sociedad Brasileña para el Progreso de la Ciencia.
La fonoaudióloga Aline Medeiros da Silva, investigadora de la USP y responsable por el estudio, inicialmente pretendía analizar los problemas de audición que sufren niños y jóvenes portadores del virus transmisor del SIDA.
El estudio confirmó que, además de los daños auditivos provocados por el virus, la medicina utilizada para tratar la enfermedad también afecta la audición de los pacientes.
La investigación fue realizada con 106 niños y adolescentes de entre 5 y 19 años contagiados del SIDA y que reciben tratamiento contra el virus.
Los pacientes fueron sometidos a evaluaciones auditivas periódicas y separados según las medicinas con que eran tratados.
De los pacientes analizados, un 59,4 por ciento tenía alguna alteración auditiva y un 35,8 por ciento tenía pérdida de audición.
Para los tratados con lamivudina, el estudio constató que el 43,8 por ciento sufrió pérdida auditiva. Ese porcentaje sólo fue del 9,5 por ciento para los no tratados con dicha medicina.
Según los investigadores brasileños, los problemas en la audición provocados por la lamivudina al parecer tan sólo afectan a niños y adolescentes.
"El motivo para eso puede ser la diferencia entre las estructuras de las orejas, ya que las de los jóvenes aún están en formación", según Madeiros da Silva.
La investigadora agregó que la lamiduvina es una medicina muy recetada para niños con el SIDA debido a que su gusto es mejor que el de otros antirretrovirales, lo que evita el abandono del tratamiento.