KUNMING, 2 mar (Xinhua) -- China castigará severamente a los presuntos responsables de un ataque terrorista que dejó al menos 29 ciudadanos muertos y más de 130 heridos en la provincia suroccidental de Yunnan, dijo hoy domingo un portavoz del máximo cuerpo asesor político de China.
"Este grave ataque terrorista violento fue premeditado y organizado por elementos separatistas de Xinjiang y el incidente fue la atrocidad más cruel", dijo Lyu Xinhua, portavoz para la segunda sesión del XII Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh).
"Esta matanza indiscriminada y despiadada de gentes inocentes por elementos violentos y terroristas de Xinjiang expuso su naturaleza antihumana y antisocial", dijo.
Los sospechosos serán castigados con todo el peso de la ley, dijo Lyu un día antes de la sesión plenaria anual del máximo cuerpo asesor político del país.
Más de diez presuntos terroristas atacaron con cuchillos a los ciudadanos en la plaza y el salón de venta de billetes de la Estación Ferroviaria de Kunming a las 21:20 horas del sábado.
El presidente chino, Xi Jinping, ha urgido a las autoridades de aplicación de la ley que hagan todo el esfuerzo posible para investigar y esclarecer el caso y castigar a los terroristas de acuerdo con la ley.
Los ataques terroristas violentos han venido en aumento desde 2009 y se han convertido en la mayor amenaza para Xinjiang.
En 2012 se reportaron unos 190 ataques terroristas en dicha región autónoma uygur en el noroeste de China, un incremento considerable respecto al año anterior, según el departamento de seguridad pública regional.
Las actividades violentas y terroristas han cruzado la frontera de Xinjiang y buscan sembrar aún más terror tras un ataque perpetrado en octubre pasado cerca de la plaza de Tian'anmen, un lugar emblemático en la capital china de Beijing.
Usmen Hasan, su madre y su esposa estrellaron un jeep con matrícula de Xinjiang contra la multitud el 28 de octubre pasado, dejando dos muertos y otros 40 heridos. El automóvil chocó contra un guardarraíl del puente Jinshui, sobre el foso de la Ciudad Prohibida. Las tres personas a bordo del coche murieron tras prenderle fuego a la gasolina.