TOKIO, 30 dic (Xinhua) -- El embajador de China en Japón, Cheng Yonghua, condenó enérgicamente la visita del primer ministro japonés, Shinzo Abe, al polémico Santuario Yasukuni donde se honra a criminales de guerra.
En un artículo titulado "Sitio equivocado para hacer una promesa contra la guerra", publicado hoy en el diario japonés "Mainichi Shimbun", Cheng dijo que el argumento de Abe de que su visita al santuario es "una promesa de que Japón nunca irá a la guerra nuevamente" es poco convincente.
Abe eligió el sitio equivocado para hacer su promesa contra la guerra, indica el artículo.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, el Santuario Yasukuni servía como un anexo espiritual para el militarismo japonés en sus guerras de agresión. Hoy, la instalación, que alberga a criminales de guerra de Clase A de la Segunda Guerra Mundial, encubre la historia de agresión japonesa y difunde una visión histórica equivocada contraria a la opinión mundial, dice el artículo.
Cheng indica que Japón puede tener su propio entendimiento de la vida y de la muerte y sus propias creencias relogiosas, pero eso no debe servir de excusa para que los líderes japoneses honren a malhechores, incluidos a los criminales de guerra de Clase A de la Segunda Guerra Mundial.
Una vez muertos, los criminales repentinamente se vuelven objeto de culto y sus crímenes serán borrados? La gente no comprende esa lógica, dice el artículo.
"Nunca hemos escuchado ninguna declaración política en Alemania de que maníacos de guerra, incluido Adolf Hitler, se hayan redimido de su culpa con la muerte", escribió Cheng.
Abe subrayó después de la visita que no tenía "ninguna intención de lastimar los sentimientos de los chinos ni de los surcoreanos". Sin embargo, su visita al santuario de guerra hizo volver los recuerdos de las atrocidades de los agresores japoneses entre los chinos y los pueblos de otras naciones asiáticas, dice el artículo.
Las visitas al santuario por parte de líderes gubernamentales japoneses tienen que ver con el entendimiento y actitud de Tokio hacia la guerra, con las bases políticas para la recuperación y mejora de posguerra de las relaciones entre China y Japón, con los sentimientos de las víctimas de la agresión japonesa en la Segunda Guerra Mundial y con el camino del desarrollo de Japón en el futuro, escribió Cheng.
La visita de Abe al Santuario Yasukuni de ninguna manera es sólo un asunto doméstico o personal, agrega el artículo. Definitivamente, se trata de un asunto político y diplomático.
El artículo reitera que China considera a la visita de Abe al santuario como algo inaceptable e insta a los líderes japoneses a que se comprometan verdaderamente con el desarrollo pacífico y a que vivan realmente en paz con los países vecinos.