Cinda, Huarong, Oriental y Great Wall, cuatro compañías de gestión de activos de China, alcanzaron unos beneficios conjuntos de 37.600 millones de yuanes (unos 6.100 millones de dólares) en 2012, de acuerdo con sus informes fiscales publicados estos días.
Cinda, que se convirtió en sociedad anónima en 2010, ganó 13.600 millones de yuanes; mientras que los beneficios de Huarong, que se privatizó en 2012, ascendieron a 12.000 millones de yuanes, un aumento del 140 por ciento respecto al año anterior.
Otras dos firmas, Oriental y Great Wall, ganaron más de 6.000 millones de yuanes, respectivamente.
Las cuatro empresas se crearon en 1999 para quedarse con los activos tóxicos de los cuatro mayores bancos estatales, con el objetivo de ayudarles a transformarse en instituciones financieras orientadas al mercado.
En 2006, el cuarteto terminó de liquidar los activos tóxicos, y empezaron sus esfuerzos por reestructurarse para convertirse en sociedades anónimas.
Las cuatro firmas buscan convertirse en unos gigantes de los servicios financieros integrales, y han recibido las licencias para operar en los sectores bancarios, de seguros, de futuros y de arrendamiento
Cinda y Huarong han expresado su deseo de cotizar en las bolsas nacionales y extranjeras, mientras que Oriental y Great Wall aún siguen su proceso de transformación hacia sociedades anónimas.