KIEV, 15 abr (Xinhua) -- Moscú advirtió este lunes a Ucrania no usar la fuerza contra los manifestantes prorusos, pues podría conducir una guerra civil, mientras que Occidente continuó imponiendo sanciones a Rusia.
El uso de la fuerza armada contra los manifestantes prorusos en el este de Ucrania es "peligroso", destacó el embajador ruso ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), Andrei Kelin.
"En Moscú, creemos firmemente que esto podría conducir a una guerra civil. Estamos preocupados", dijo Kelin.
Rusia ha negado insistentemente la presencia de soldados rusos en Ucrania, asegurando que no es del interés del país tener tropas allí.
El gobierno ruso ha expresado además su preocupación por la escala de las tensiones el fin de semana en el este de Ucrania tras una confrontación armada entre las fuerzas de seguridad ucranianas y manifestantes prorusos, quienes ocuparon edificios gubernamentales en Donetsk, Lugansk y Kharkov, demandando la celebración de un referéndum sobre autonomía y relaciones más estrechas con Rusia.
Según el canal local 1+1 TV, al menos cuatro personas murieron y 10 resultaron heridas en los enfrentamientos.
Dos miembros de las fuerzas de seguridad murieron por disparos de manifestantes prorusos en una estación de policía en el poblado industrial de Slavyansk, indicó el canal.
El presidente interino ucraniano, Oleksandr Turchynov, pidió el lunes a la ONU enviar tropas del mantenimiento de paz al este del país.
Durante una conversación telefónica con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, Turchynov propuso una operación "antiterrorista" conjunta Ucrania-ONU.
Sin embargo, la respuesta de línea dura ha demostrado hasta el momento ser contraproducente, incitando a más enfrentamientos con los activistas prorusos.
La ex primera ministra ucraniana Yulia Tymoshenko, por otro lado, se opuso al uso de la violencia e instó a emplear la negociación para solucionar la crisis, informó el lunes la agencia de noticias Interfax.
Ese mismo día, el gobierno ucraniano anunció que considera la posibilidad de celebrar un referéndum nacional sobre la federalización del país para relajar las tensiones en el este.
"No estamos en contra de la celebración de un referéndum", dijo Turchynov a los legisladores , refiriéndose a las autoridades interinas de Ucrania.
En tal sentido propuso que la votación se realice conjuntamente con las elecciones presidenciales previstas para el 25 de mayo, en caso que el Parlamento adopte la decisión correspondiente.
Mientras, Rusia criticó a Occidente por sus sanciones contra el equipo nacional de carrera de autos ruso, que Moscú señaló no tiene nada que ver con los acontecimientos en Ucrania ni cuenta con metas políticas o económicas.
Esa es una de las sanciones impuestas por Occidente a Rusia tras la reciente revuelta en Ucrania.
La Unión Europea (UE) decidió el lunes aumentar la lista de ciudadanos rusos sujetos a la congelación de activos y prohibición de visado.
Los ministros de Exteriores del bloque emitieron una declaración conjunta para demandar a Rusia "la retirada de sus tropas de la frontera con Ucrania".
Asimismo amenazó que cualquier maniobra desestabilizadora en Ucrania por parte de Rusia "tendría consecuencias adicionales y de gran alcance para las relaciones en una amplia serie de áreas económicas".
La UE se comprometió además a continuar con los esfuerzos diplomáticos destinados a frenar la escalada de la crisis y estabilizar la situación.
Washington suspendió la cooperación militar y las conversaciones sobre comercio e inversión con Rusia, e impuso sanciones contra importantes funcionarios de Rusia y Crimea. Amenazó además con sanciones a sectores clave rusos como energía, banca y minería en respuesta a otras posibles acciones rusas.