SANTIAGO, 14 abr (Xinhua) -- El gobierno chileno aseguró hoy que no ha olvidado a los cerca de 3.000 damnificados por el terremoto de 8,2 grados Richter del 1 de abril pasado, al abordar la pérdida de al menos 2.000 viviendas producto del incendio que afecta desde el sábado a Valparaíso.
Cuando aún no se terminan los ecos del sismo, que dejó al menos 3.000 viviendas destruidas en la región de Tarapacá, menos de dos semanas después, el gobierno de Michelle Bachelet debe hacer frente al peor incendio en la historia del principal puerto del país.
"Estamos tocando un tema en donde sí hemos avanzado, que es el proceso de descentralización, en Tarapacá están desarrollando los actos que propusimos (catastro de viviendas), hoy estamos concentrados en Valparaíso pero, lo del norte nos sigue ocupando, en donde los protagonistas son los equipos regionales", dijo la ministra de Vivienda, Paula Saball,
El incendio que se inició el sábado en un sector boscoso en la cima de uno de los cerros que caracterizan a la ciudad, se propagó en cuestión de horas por zonas densamente pobladas del puerto probando la muerte de al menos 11 personas, decenas de heridos y la destrucción total de 2.000 viviendas.
El siniestro que aún se mantiene activo, aunque en menor intensidad, ha derivado en el desalojo de unas 12.000 personas y la habilitación de albergues, en colegios públicos, para unas 2.000 personas.