Por Yoo Seungki y Peng Qian
SEUL, 24 dic (Xinhua) -- La Península Coreana, donde las dos Coreas están aún en estado de guerra tras el acuerdo de armisticio, y no un tratado de paz, que puso fin a la Guerra de Corea (1950-53), comenzó el año 2013 con una escalada de tensiones.
El Consejo de Seguridad de la ONU impuso sanciones a la República Popular Democrática de Corea (RPDC) en enero después que Pyongyang realizara el lanzamiento de prueba de su cohete de largo alcance Unha-3. La RPDC protagonizó su tercera prueba nuclear en febrero, bajo el liderazgo de Kim Jong Un, llegando incluso a modificar su Constitución para considerarse un Estado nuclear.
"La reanudación de las conversaciones es lo primero que se necesita para la desnuclearización de Corea del Norte (RPDC)", explicó Yang Moo-jin, profesor de las Universidad de Estudios Norcoreanos en Seúl, durante una reciente entrevista telefónica. "La paciencia estratégica no es la respuesta adecuada".
Pese a los esfuerzos de la partes relevantes, las profundas diferencias se mantienen entre los seis participantes sobre los términos para la reanudación de las estancadas conversaciones.
CONVERSACIONES ESTANCADAS
A finales de octubre, el representante especial de China para los asuntos de la Península Coreana, Wu Dawei, visitó Washington para discutir cómo reiniciar las conversaciones a seis bandas dirigidas a desmantelar el programa de armas nucleares de la RPDC, que permanecen estancadas desde finales de 2008.
Wu viajó además a Pyongyang, mientras que los diplomáticos de Estados Unidos y Corea del Sur a cargo de las conversaciones de ayuda por desarme celebraron una serie de encuentros por separado con otros socios, incluidos Japón y Rusia.
Pese a las reuniones, los seis países no consiguieron superar las brechas. La RPDC, China y Rusia abogaron por la inmediata reanudación de las conversaciones sin precondiciones, pero Corea del Sur, EEUU y Japón pidieron a Pyongyang demostrar su compromiso respecto al desarme nuclear "completo, verificable e irreversible".
"Es imposible que se puedan reanudar pronto las conversaciones a seis bandas", declaró a Xinhua Chu Shulong, profesor de la Universidad Tsinghua de China. "Todas las partes carecen de una base y una meta comunes".
Las conversaciones a seis bandas, inauguradas en Beijing en agosto de 2003, repitieron un modelo de un acuerdo y su posterior anulación. En 2005, las seis partes acordaron la histórica Declaración Conjunta del 19 de septiembre, en que la RPDC se comprometía a abandonar todas sus armas nucleares y programas nucleares existentes a cambio de ayuda energética y garantías de seguridad. Sin embargo, la RPDC realizó su primera prueba nuclear un año después.
Mientras prometía respetar la soberanía de la RPDC y proveer ayuda económica, la administración de (George W.) Bush presionó a un banco de Macao para congelar alrededor de 25 millones de dólares estadounidenses de un depósito de Pyongyang a principios de 2006.
Después de la liberación de los depósitos en 2007, las seis naciones regresaron a la mesa de diálogo y alcanzaron un acuerdo para desactivar un reactor en el complejo nuclear Yongbyon de la RPDC. Pero la administración de (Barack) Obama, en marzo de 2009, rechazó lo que denominó un ciclo previo de provocaciones por parte de Pyongyang, seguido por recompensas y otra provocación, retomando la paciencia estratégica.
La RPDC realizó su segunda prueba nuclear en mayo de ese mismo año.
LA HISTORIA NO SE REPETIRA
La historia de acuerdo y posterior anulación en el diálogo a seis bandas no deberá repetirse debido al cambio de actitud de los principales aliados de Pyongyang respecto a una RPDC con armas nucleares.
El presidente chino, Xi Jinping, aseguró en la cumbre con su homóloga surcoreana, Park Geun-hye, en junio pasado en Beijing, que China está firmemente comprometida con la búsqueda de una Península Coreana desnuclearizada, acordando con Park resolver los temas relevantes a través de las conversaciones a seis bandas.
"China no regresará al camino previo de su política hacia la RPDC, y mantendrá una gran parte de sus duras medidas recién aprobadas contra la RPDC sobre una base a largo plazo en el futuro", dijo a Xinhua Shi Yinhong, profesor de la Universidad Renmin y asesora del Consejo de Estado de China.
Shi señaló que la política de China hacia la RPDC ha experimentado un gran cambio desde enero pasado debido a la prueba nuclear de Pyongyang y sus acciones poco amistosas, señalando que China emprendió serias sanciones para castigar a la RPDC, que a su vez ayudaron a mejorar sus relaciones con EEUU y Corea del Sur.
El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo durante su cumbre con Park en Seúl el mes pasado que la RPDC nunca será aceptada como una potencia nuclear, instando a Pyongyang a respetar y cumplir sus obligaciones y promesas internacionales, incluido el Comunicado Conjunto de 19 de septiembre. Putin abogó también por la reanudación incondicional del diálogo a seis bandas en una entrevista con una televisión surcoreana.
ESPECTRO DE LIBIA
Pese a los esfuerzos para reanudar el diálogo a seis bandas, el espectro de Libia podría haber desanimado a Pyongyang a cumplir su compromiso pasado, o lograr primero la desnuclearización, precondición demandada por Estados Unidos para retomar las negociaciones entre las seis partes.
El difundo líder libio Moammar Gadhafi acordó en 2003 reducir sus armas nucleares y químicas, pero fue derrocado ocho años después por los rebeldes libios con la ayuda de las fuerzas de la OTAN.
El caso libio podría justificar los temores del liderazgo de la RPDC, que toma la bomba nuclear como garantía de su sobrevivencia.
Irán firmó el pasado 24 de noviembre un acuerdo para reducir al alcance de su programa nuclear en los próximos seis meses a cambio de la relajación de las sanciones internacionales, pero la RPDC ya demostró su capacidad para sobrevivir a las penurias económicas.
"En Corea del Norte (RPDC) persisten las preocupaciones sobre un posible colapso como Libia después de abandonar su programa nuclear", subrayó Yang. "La presión económica en la última década ha tenido un efecto sobre Irán, pero no será así en Corea del Norte (RPDC)".
Yang agregó que es realmente improbable que Pyongyang acepte los términos propuestos por Washington para la reanudación de las conversaciones a seis bandas, destacando que deberán relajarse las precondiciones para retomar el diálogo en que todos los temas puedan ser discutidos, incluidos la desnuclearización y el tratado de paz.