Moscú espera que se pueda evitar una "guerra de civilizaciones" en Siria, a pesar del hecho de que las potencias de Occidente han estado avanzando por ese camino, declaró hoy el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov.
"Me alarmé enormemente por las declaraciones hechas desed París y Londres de que la OTAN podría intervenir para destruir las armas químicas en Siria sin el consentimiento del Consejo de Seguridad de la ONU. Se trata de un camino muy peligroso y resbaloso", dijo Lavrov a los reporteros.
El uso de la fuerza sin la autorización del Consejo de Seguridad constituiría una gran violación a la ley internacional.