La masacre cometida recientemente por los rebeldes en la localidad de Khan al Asal, en el norte de Siria, está destinada a borrar las evidencias de que usaron armas químicas contra civiles y soldados gubernamentales en marzo en el lugar, dijo hoy el ministro sirio de Justicia, Najm al Ahmad.
Las acciones de los rebeldes en Khan al Asal coincidieron con la llegada de los líderes del equipo de investigación de armas químicas de la ONU a Siria, que fue establecido para indagar el uso de armas químicas por los rebeldes en la disputada localidad de la provincia de Aleppo, dijo el ministro.
El sábado, medios de comunicación estatales sirios dijeron que rebeldes radicales mataron en ataques recientes a 123 personas, en su mayoría civiles desarmados, en Khan al Asal. Hace un día, activistas dijeron que la cifra de la masacre fue de 150.
Los activistas creen que los asesinatos ocurrieron entre el lunes y martes, cuando las fuerzas de la oposición siria recapturaron la estratégica localidad.