BRASILIA, 8 abr (Xinhua) -- El ex presidente de Brasil (2003-2010), Luiz Inácio Lula da Silva, ratificó hoy martes que no será candidato a la presidencia en las elecciones de octubre y que hará campaña en todo el país por la reelección de Dilma Rousseff.
En rueda de prensa en Sao Paulo, Da Silva calificó de "chismerío (rumores)" las versiones sobre su posible candidatura y ratificó su confianza en Rousseff, su ahijada política.
"No soy candidato, mi candidata es Dilma Rousseff. Si ustedes pueden contribuir para acabar con ese chismerío, estarán contribuyendo con la democracia en Brasil", señaló Lula.
"Dilma tiene la competencia y la capacidad que Brasil precisa para hacer avanzar al país", subrayó el ex presidente.
Los rumores de una posible candidatura de Da Silva ganaron fuerza esta semana después de que una encuesta del instituto Datafolha, divulgada el fin de semana, mostró una caída de seis puntos en el apoyo del electorado a Rousseff, que pasó de 44 por ciento en febrero para 38 por ciento en abril.
La encuesta mostró también que para 32 por ciento de los electores Lula da Silva es el político más indicado para cambiar la situación en el país, con una ventaja de más de 15 puntos sobre cualquier otro dirigente.
Da Silva apuntó que un ex presidente tiene un papel delicado en una democracia, por lo que evita hablar con la prensa para no interferir en la gestión de su sucesora, además de que negó cualquier divergencia con Rousseff.
"Ya dije que si por acaso hubiese una divergencia entre Dilma y yo, ella tendría razón y la divergencia acabaría", dijo.
Con relación a la situación económica brasileña, uno de los aspectos más cuestionados de la actual administración, Da Silva resaltó que el escenario internacional es desfavorable.
Consideró que la economía está "más acá de lo esperado", pero recordó que el mundo vive una de las mayores crisis de la historia.
"La economía brasileña está más acá de lo que yo querría que estuviese, de lo que Dilma querría que estuviese, de lo que ustedes querían. Pero vamos a analizar, ¿quién está mejor que Brasil?", cuestionó.
Para el ex mandatario, durante la campaña electoral la presidenta Rousseff deberá "decir claramente cómo vamos a mejorar la economía brasileña".