El número de mujeres y hombres que trabajan en Brasil en el servicio doméstico se redujo en 200.000 personas en diez años al pasar de 6,2 a 6 millones, según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), difundidos hoy.
El IBGE atribuyó el descenso a una mayor escolaridad de la población femenina y a un aumento de la oferta de trabajo en el sector de los servicios domésticos.
Los datos revelan que la caída más fuerte se registró entre las empleadas domésticas con contrato formal de trabajo, que constituyeron en 2011 el 10,9 por ciento de las trabajadoras en general frente al 13,2 en 2001.
El IBGE apuntó que la menor oferta de empleadas domésticas en el mercado brasileño elevó la remuneración de la categoría, y ante el costo mayor de este tipo de servicio y la dificultad para encontrar una empleada doméstica, las mujeres de la familia pasaron a dedicar más horas de su rutina diaria en el hogar.
En consecuencia, entre 2006 y 2011 el tiempo total dedicado por las mujeres a los trabajos domésticos subió de las 26,4 a 27,7 horas. En 2001, la cifra era de 30,9 por ciento.
Además, en 2011 las mujeres pasaban 2,5 veces más tiempo encargadas de las tareas del hogar que los hombres (11,2 horas), que sumadas al trabajo personal, supone que las mujeres brasileñas trabajaban una media de 6 horas más por semana que los hombres con ambos tipos de ocupación.
El hecho de que las mujeres tengan más tiempo libre una vez que los hijos menores entran en la guardería también elevó la tasa de trabajo femenino.
La ocupación (porcentaje de personas empleadas en relación a las personas mayores de 16 años) de las mujeres con niños de entre 0 y 3 años en la escuela fue del 71,7 por ciento en 2011, mientras que para quienes no tenían hijos en esas edades en la escuela, el porcentaje caía al 43,9 por ciento.
Más ocupadas en el hogar, las mujeres también dedicaban más tiempo para ir al trabajo. Mientras que el 10,2 por ciento de los hombres tardaban hasta media hora para llegar a su puesto de trabajo en 2011, la cifra era del 9,2 por ciento entre las mujeres.
En 2001, los porcentajes fueron más bajos (9,9 por ciento en los hombres y 7,6 por ciento en las mujeres).
Entre la población blanca, el porcentaje de personas con desplazamientos de hasta media hora en 2011 se situó en 8,7 por ciento, mientras que entre los negros, fue del 11 por ciento.