El presidente de China, Xi Jinping, pidió que se realicen todos los esfuerzos para considerar a la vida de las personas como lo primordial, cuando la región noreste del país combate las peores inundaciones en más de una década.
Xi pidió a las autoridades locales y a las fuerzas armadas protección que estén alertas ante los riesgos y que salven la vida de las personas.
Desde el 14 de agosto, las persistentes tormentas de lluvia han causado las peores inundaciones desde 1998 en las provincias de Liaoning, Jilin y Heilongjiang, que son las principales productoras de granos de China.
Para las 16:00 horas de hoy, se había confirmado el deceso de 85 personas y la desaparición de 105. Cerca de 3,74 millones de personas quedaron damnificadas y las pérdidas económicas directas ascendían a 16.140 millones de yuanes (2.600 millones de dólares USA).
Aunque ya pasó lo peor de las inundaciones, el panorama sigue siendo desalentador para el otoño.
El primer ministro chino Li Keqiang también exhortó a las autoridades locales a que reubiquen a las personas y les ayuden durante la reconstrucción posterior a las inundaciones.
Datos oficiales muestran que las inundaciones han obligado a la reubicación de 360.000 personas, han derribado más de 60.000 casas y afectado a 787.200 millones de hectáres de tierras agrícolas.
Del 16 al 19 de agosto, el viceprimer ministro Wang Yang visitó la provincia de Heilongjiang, la mayor productora de granos del país, y pidió que se asuman enfoques científicos para alcanzar cosechas abundantes a pesar de las inundaciones.
Las autoridades deben prepararse para lo peor e impedir que se rompan diques y embalses, afirmó.