Ante integrantes económicos de su gabinete, de las presidencias de las mesas directivas de Senadores y Diputados, de las comisiones de Hacienda del Congreso, y del gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, Peña Nieto afirmó que con la reforma México tendrá un sistema financiero sólido y robusto.
El mayor financiamiento a la banca de desarrollo es uno de los cuatro objetivos que conlleva la reforma, destacó.
Un segundo objetivo será mejorar la certeza jurídica de la actividad de los agentes privados, a fin de que haya más crédito y sea más barato, con lo cual reducirán sus riesgos y podrán prestar más y a menores tasas de interés, indicó.
Una tercera finalidad será fomentar la competencia para obtener tasas más bajas, menores comisiones y mejores servicios de las insituciones financieras.
El cuarto objetivo, agregó, será fortalecer la solidez del sector financiero.
El mandatario mexicano instruyó a la Secretaría de Hacienda un programa de trabajo para instrumentar la reforma, en coordinación con el Banco de México y la Comisión Federal de Competencia Económica.
Carstens, por su parte, afirmó que la reforma acelerará el crecimiento económico y generará mayor número de empleos.