BOAO, 8 abr (Xinhua) -- El presidente chino, Xi Jinping, dijo hoy lunes que el país asiático mantendrá un crecimiento económico "relativamente elevado" pero no sólo buscará la rapidez en ese proceso.
El desarrollo de China es generalmente bueno y esa tendencia se mantendrá durante un tiempo bastante largo, dijo Xi al reunirse con representantes de alrededor de 30 conocidas empresas de China y otros países en el marco de la Conferencia Anual del Foro de Boao para Asia (FBA), que se está celebrando en la provincia meridional china de Hainan.
"Con nuestros esfuerzos, China mantendrá un crecimiento económico relativamente elevado, pero no un crecimiento económico muy rápido, que no es necesario", indicó el presidente.
En 2012, el producto interno bruto (PIB) de China creció un 7,8 por ciento, la tasa más baja registrada en los últimos 13 años.
Xi explicó que la tasa del 2012 fue inferior a la de los años anteriores debido en parte a los esfuerzos realizados por el gobierno para controlar la velocidad del crecimiento económico y acelerar la transformación del patrón de crecimiento del país.
"Eso no significa que no podamos mantener un crecimiento económico muy rápido. Simplemente ya no queremos hacerlo", subrayó.
Durante la sesión anual de la Asamblea Popular Nacional (APN, máxima legislatura), celebrada en marzo, el gobierno chino fijó la meta de crecimiento del PIB para el año 2013 entorno en el 7,5 por ciento para dejar margen para la reestructuración económica.
Éste es el segundo año consecutivo en el que la segunda economía del mundo establece su meta de crecimiento económico en el 7,5 por ciento.
China ya no buscará únicamente un crecimiento económico de alta velocidad, dijo Xi, quien destacó que el país se centrará más en la calidad y la eficiencia del crecimiento.
El presidente añadió que China hará más esfuerzos por impulsar un desarrollo verde, promoviendo el reciclaje y la reducción de las emisiones de carbono, y buscará un equilibrio entre el desarrollo industrial y el desarrollo verde y sostenible, dijo.
El economista Fan Gang, ex asesor del banco central de China, dijo en una entrevista concedida en marzo que aunque China está aún muy lejos de decir adiós a un crecimiento rápido, esto no equivale necesariamente a un crecimiento sobrecalentado o a un crecimiento de dos dígitos acompañado de una creciente inflación y burbujas de activos.
"Desde esta perspectiva, no creo que haya problema para que China mantenga un crecimiento económico rápido en los próximos 20 o 30 años", dijo Fan.
Según el presidente Xi, China se ha marcado dos metas: la primera es construir una sociedad moderadamente acomodada en todos los aspectos de cara a la celebración del centenario del Partido Comunista de China en 2021, y la otra es convertir a la nación en un moderno país socialista que sea próspero, poderoso, democrático, culturalmente avanzado y armonioso antes de que la República Popular China cumpla 100 años en 2049.
"La materialización de estas metas dará vitalidad y fuerza a la economía china", previó el presidente.
En la actualidad, China está pasando por una etapa de industrialización y urbanización en un momento en el que el sector de la información se está desarrollando rápidamente y su agricultura se está modernizando, lo que genera un enorme potencial para su mercado interno, dijo Xi.
Zhang Yansheng, experto de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR, máximo órgano de planificación económica), coincidió con Xi en cuanto a sus previsiones sobre el futuro de la nación.
"El presidente Xi es pragmático en cuanto al futuro del país. Con una población de 1.300 millones de habitantes, China pretende pasar de ser un país con ingresos medios a un país con ingresos elevados en los próximos 30 años, lo que es un verdadero cambio histórico", dijo Zhang en una entrevista con Xinhua.
Las próximas tres décadas serán la "Edad Dorada" de China y aquellos que traten con el país asiático también prosperarán con él, dijo el experto.