LISBOA, 24 dic (Xinhua) -- La emigración portuguesa alcanzó en 2012 cifras superiores a las de los años 60, década histórica en la que más portugueses abandonaron el país en busca de trabajo.
En concreto, el año pasado, salieron de Portugal 121.418 personas, según los últimos datos oficiales divulgados este mes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), lo que supone más de 10.000 emigrantes al mes.
La crisis, la precariedad laboral y el desempleo son las principales razones dadas por los portugueses que piensan en emigrar o que deciden hacerlo. La falta de trabajo es la principal razón, citada por más del 80 por ciento de los emigrantes lusos.
La principal diferencia entre la emigración de los años 60, cuando Portugal vivía bajo una dictadura, y ahora, que Portugal vive bajo la supervisión de la Troika (Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Comisión Europea) que ha prestado 78.000 millones de euros a Portugal, es el hecho de que entonces quienes más emigraban eran portugueses sin estudios y ahora lo hacen los jóvenes con carrera universitaria, una generación que ha sido bautizada como "la mejor preparada de la historia".
En Portugal, el paro juvenil supera el 40 por ciento y el sueldo mínimo se sitúa en 485 euros, por lo que la mayoría de los jóvenes que emigra lo hace para conseguir un trabajo mejor remunerado.
Es el caso de Helder Barata, que salió de Portugal en 2004 y desde entonces vive en España. Es ingeniero aeronáutico y dijo a Xinhua que "podría conseguir un trabajo en Portugal, pero con peores condiciones monetarias". Actualmente trabaja en la Agencia Estatal de Seguridad Aérea del Ministerio de Fomento español y se ha casado con una española. Aunque reconoce que sí le gustaría regresar, admite que le parece difícil poder conseguirlo.
En una situación similar se encuentra Rute Viais, una portuguesa de 36 años que ya lleva varios años fuera de un país que dice "ama con todo su corazón", pero que no le ofrece un futuro donde realizarse profesionalmente.
En Portugal no encontraba empleo en su área, es licenciada en Gestión y Administración Pública, y entre otros estudios tiene un máster en Ciencias Políticas. En Budapest, Hungría, donde trabaja actualmente es jefa de gestión de riesgo de crédito.
"Me gusta pensar que me he ido por voluntad propia", dice, pero reconoce que la falta de empleo es la principal razón de su salida de Portugal.
A quien no le faltaba empleo era al cocinero Tiago Abreu, de 32 años, que aún así también cambió su trabajo en un hotel de Lisboa por otro similar pero en un hotel en Luanda, capital de Angola.
En su caso, la razón principal fue el sueldo. "En Portugal me mataba a trabajar, nunca veía a mi familia y todo por un salario medio", dijo a Xinhua de regreso a Portugal para pasar las Navidades en familia. "No quiero que mi mujer y mi hijo vengan conmigo porque Angola no es un país seguro", reconoció.
Como por ahora no ve viable poder volver a Portugal, piensa en emigrar a otro país, que podría ser Estados Unidos. "Mientras continúen las mismas políticas de empobrecimiento de los portugueses, no voy a volver, y me da pena porque me gusta mucho mi país".
En este sentimiento coinciden la mayoría de los portugueses que han tenido que emigrar. Los principales destinos siguen siendo los mismos de los años 60: Francia, España, Reino Unido y Alemania, pero también han surgido otros como Angola, Mozambique y Brasil.
Para el demógrafo Mário Leston Bandeira, esta tendencia cada vez mayor a la emigración es un "grave problema para el país". En 2012, la población portuguesa sufrió una caída de 55.109 personas, lo que a medio y largo plazo "puede suponer un asunto demográfico difícil de resolver", afirma.
En términos económicos, también es problemático, ya que Portugal está perdiendo "un manantial humano fundamental que está siendo aprovechado por otros países que no han invertido nada en su formación", denunció a Xinhua el secretario general de la Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP).
Para Armenio Carlos, es un "desperdicio" que toda la inversión en educación realizada durante décadas en Portugal esté siendo "desaprovechada", porque los jóvenes se ven obligados a emigrar.
"Una cosa es la libre circulación, permitir que las personas puedan moverse libremente y cambiar de país y de trabajo, y otra muy diferente es que los portugueses tengan que irse de su país porque no consiguen un trabajo", se queja Carlos.
En octubre pasado, la tasa de paro en Portugal era del 15,7 por ciento, lo que correspondía a 830.000 desempleados, aunque fuera de las listas oficiales hay otras personas que no consiguen trabajo o trabajan precariamente.
Con este motivo en mente, ha sido creada una página de internet, "Ganhem Vergonha" (tengan vergüenza), en la que se publican a modo de denuncia ofertas de trabajo "vergonzosas" en las que se ofrece sueldos por debajo del mínimo, lo que es ilegal, o trabajos no remunerados.
Así lo explica a Xinhua su creador, Francisco, un joven de 30 años, licenciado en Comunicación, que se desesperó con todas estas irregularidades cuando estaba en el paro y buscaba trabajo por internet.
"Muchas empresas viven con la mitad de su plantilla compuesta por trabajadores a los que no pagan", denuncia, al tiempo que dice que las autoridades "deberían prohibir este tipo de ofertas de empleo que son ilegales".
En su caso todavía no ha pensado en emigrar, aunque también ha trabajado con colaboraciones o precariamente, una situación que ya no solo se aplica a los jóvenes, sino también a portugueses con más edad.
Es el caso de Carlos, un pintor de 51 años que también está haciendo las maletas y en enero se marcha a Mozambique, donde ya están su hermana y su cuñado. "Allí hay trabajo para los próximos diez años y aquí ya no hay nada que hacer", dice, un poco resignado, porque le gustaría poder quedarse.
En eso coinciden todos los emigrantes entrevistados por Xinhua: a todos les gusta Portugal, lo echan de menos, sobre todo a la familia y las costumbres, pero ninguno ve ahora viabilidad para poder regresar.
"Quiero pensar que algún día volveré", dice Rute, "pero no ahora".