Los menores de edad que cometan crímenes graves en Perú deben ser recluidos en penales de alta seguridad, propuso hoy el presidente, Ollanta Humala, en respuesta a los altos grados de criminalidad juvenil en este país.
Según el mandatario peruano, el Congreso Nacional de la mano con el Poder Judicial deben asumir el reto de estructurar leyes más rígidas para controlar a los menores delincuentes, cuya identidad es protegida por las leyes de este país.
"¿Cómo podemos proteger la cara de un delincuente y no el rostro de nuestros hijos? Son situaciones contradictorias que hacen débil a nuestra democracia", sostuvo el mandatario.
La reacción del presidente se dio poco después de la recaptura del sicario conocido como "Gringasho", un menor de 17 años, al que se atribuye una decena de asesinatos y quien recientemente se fugó junto a otros sospechosos del centro de rehabilitación juvenil "Maranguita", de la capital peruana.
Humala expresó que ya es tiempo de evitar "que este tipo de delincuentes se amparen cronológicamente en tener menos de 18 años para seguir en Maranguita", donde se encuentran recluidos menores de 14 a 15 años que cometieron infracciones menores.
"Tenemos que ponerle un alto a estas sinvergüenzadas", puntualizó el gobernante e insistió en que la sociedad peruana debería conocer la identidad de este criminal, cuyos nombre no puede ser divulgado según las leyes vigentes.
El presidente reconoció que toda la sociedad peruana es víctima de las acciones delincuenciales y las leyes no le brindan una protección similar que a los menores infractores.
La seguridad y la lucha contra la criminalidad son algunos de los problemas que afronta la administración Humala, que ante este reto ha introducido reformas en la estructura de la Policía Nacional para lograr más eficiencia en la lucha contra este flagelo.